La Cruz del Sur Tercio de varas A pleno sol Otros Artículos
Prensa Articulos de Interés Correo


Diario El Mundo


Cárcel de Dios


El Mundo de Andalucía
31/05/00

Confieso que cuando escuché al cardenal Sodano (o a lo mejor no era Sodano, pero pega mucho ese apellido para mi asunto) declarar el tercer y último secreto de Fátima, me decepcioné. ¡Mi gozo en un pozo! Yo esperaba, francamente, lo que se venía cuchicheando en los sanedrines tanto como en los pretorios, a saber, que La Vírgen hubiera profetizado el zambombazo que cualquier día pueden dar las conciencias proféticas que, al menos desde que el banquero Calvi apareció balanceándose en su puente londinense, no pueden mirarse al espejo. Pero, qué va. Se trataba, tan sólo, del anuncio del atentado de Wojtila (pronuncien Voitúa, que es lo suyo, palabra) a manos de Alí Agca (en este caso, digan Alí Achá, que es la moda), sólo que cuando ya ni nos acordamos de aquella barbaridad. ¡Pues vaya una profecía, contar lo que todos sabemos hace un cuarto de siglo! Si por lo menos hubiera revelado Lucía la llamada "trama búlgara" (que hay quien llama, no sé por qué, "trama pentagonal"), ya sería otra cosa. Pero ¡mira que decir, a estas alturas, que iban a atentar contra el papa, monja de Dios! Que yo me haya rehecho de la decepción no mejora grandemente las cosas, estoy conforme.

xxxxx

Ni las de Alí Agca (Alí Achá, ya saben), quien desde su mazmorra reclama la libertad alegando su condición de instrumento imprescindible del "designio" divino. Por supuesto, no me lo digan, ya sé: el hombre es libre a pesar de ese "designio" y está condenado a elegir (aquí, cosa curiosa, coincide Tomás de Aquino con Sartre), de modo y manera que si Alí Agca, o sea Alí Achá, hubiera dejado su pistola en la sobaquera no habría habido magnicidio. Pero ¿qué hubiera sido entonces de la voluntad de Dios?, me pregunto con el sicario Le he escrito a Agca/Achá (no le darán la carta, estoy seguro) recordándole que, aunque Isaías asegure que Dios tiene un plan desde la eternidad (Is, 37,26), el Apóstol se pregunta "¿De qué se queja Dios todavía? ¿Es que acaso cabe oponerse a su decisión?" (Rom, 9,19). No sé, a lo peor me he pasado, teniendo en cuenta que Agca o Achá no es de los nuestros y ha despreciado ya diecisiete años de galera en los que podría haberse cristianado en lugar de seguir morito. Pero lo hecho, hecho está. Si me contesta, que lo dudo, les tendré al corriente. Mientras tanto les predico mirar para otro lado y seguir trabajando "con temor y temblor" (Flp, 2,12) por la propia salvación. Mi madre solía decirme: "enmíendese cada uno, y eso malo habrá de menos". Amén.

Patria virtual


El Mundo de Andalucía
30/05/00

Por lo visto ahora resulta que hay un buen porrón de andaluces metidos en el negocio de "Sealand", la plataforma marina reconvertida en auténtica patria virtual. No me aflije la noticia porque pienso que hay que estar en todo y en todas partes, a ser posible, aparte de que cada día que pasa me tomo más en serio a "Sealand" (aunque siga poniéndole comillas: es la educación sentimental), porque pienso que, en fin de cuentas, el gran timo de esa patria a 180 metros sobre e nivel del mar no se diferencia esencialmente de las demás patrias. Bueno, dicho sea con perdón, y desde el respeto que toda patria debe inspirarnos, porque si aceptamos que, como nos enseña la doctrina, la patria no es, en última y fundamental instancia, un paisaje ni cualquier otra realidad física, sino una unidad de destino en lo universal, la verdad es que no sé por qué va a ser menos una estructura metálica que un terruño hecho de valles umbríos y montañas nevadas, con sus arroyos cristalinos y demás monsergas. La patria es un "fieri", no un "factum", que diría el padre Gracián. Lo cito más que nada porque ya saben que el jesuita aragonés es la moda en la gran patria americana desde que apenas existe como un ectoplasma la gran patria soviética.

xxxxx

Ha habido una noticia que me ha reafirmado en mi teoría: la de que "Sealand" andaba traficando en armas. Porque ¿acaso hay algo más patriótico, desde un punto de vista convencional y aún estadístico, que el tráfico de armas? Nosotros mismos llevamos años vendiendo armas no sólo a naciones razonables que las utilizarán exclusivamente, me imagino yo, para desfiles, sino que nos hemos puesto las botas vendiéndoselas a los más sátrapas, pues, por lo visto, en este negocio, mientras más sátrapas, mejor para el vendedor. Cuando en Yugoeslavia se vieron los primeros muestrarios de armas pilladas al enemigo (respectivo) se comprobó que había entre ellas muchas españolas, igual que las habría caso de exponerse un muestrario eventualmente arrebatado, un poner, al ejército marroquí por el Frente Polisario. Que, por cierto, ahí tienen a una patria también prácticamente virtual, que por no tener no tiene ni plataforma marina siquiera, y debe vivir de prestado en el pedregal desierto que le dejan los argelinos. ¿Ven como lo de menos es el paisaje? Ahora voy comprendiendo aquella metáfora fascista que pintaba la patria entrillada entre la gaita y la lira, es decir, entre lo dionisiaco y lo apolíneo. Lo malo es que ahora ya no estoy yo para gaitas y menos para liras. Si fuera lo joven que era antes, a lo mejor incluso pedía refugio político en Sealand, ya sin comillas, claro.

Pandora encadenada


El Mundo de Andalucía
29/05/00

 

La consejera de Economía y Hacienda, Magdalena Álvarez, nos quiere gobernar y yo le sigo, le sigo la corriente, pero sin dejar de darme cuenta de que, lo que son los agentes sociales o su propio partido le hacen bien poco caso. El presidente de los empresarios, ese hombre tan locuaz, le pone alta la zanahoria, con perdón, cada vez que se le antoja diciéndole que no a esto, a lo otro y a lo de más allá, a pesar de la millonada que Magdalena le "concierta" cada año de parte de Chaves. Pero eso no es nada. Lo peor que le ha ocurrido a Magdalena –porque ya casi nadie le llama "Mandalena"—es que los propios concejales de su partido le voten en contra su proyecto preferido, a saber, el de la Caja Única, y exijan, sin paños calientes que valgan, una Caja sola, grande y (supongo que) libre. Aunque bien mirado, peor aún es el barullo visto desde el lado de doña Magdalena en la medida en que parece que ella quiere una Caja Única pero de tres cuerpos: el Único por antonomasia o propiamente dicho, más los gloriosos de las dos sevillanas. Un lío, ¿no? Yo creo que sí y me malicio que también lo creen esos concejales rebeldes teledirigidos contra la consejera de su propio gobierno. Lo de la Caja una y trina era demasié.

xxxxx

Sólo como hipótesis de trabajo sugeriría, en todo caso, que a lo peor lo que ocurre es que en su partido no le tienen mucho respeto a "Mandalena" justo porque tienen buena memoria. Igual se acuerdan, digo yo, de que la consejera era la capo de Hacienda cuando se perdieron para el erario aquellos famosos 200.000 millones, noticia supersecreta bajo su hégira y que seguramente filtró (es otra corazonada, no me hagan mucho caso) ese chico con cara de llevar a Jesús Sacramentado en su pecho que se llama Costa o algo así, en cuanto llegó al Ministerio y miró bajo el doble fondo del cajón. O quizá es que se acuerdan (en su partido, me refiero) de que Ella era la jefa del cotarro fiscal mientras en Barcelona se montaba el tiberio del manganato y unos cuantos garduños se llevaban la pasta contribuyente a sus paraísos fiscales sin que "Mandalena" –que ya ven que, después de todo, no mandaba tanto, al menos en aquel entonces—moviera un musculillo. Debe ser eso, porque si no, de qué iban los concejales sevillanos, por muy teledirigidos que estén, a enfrentarse a cara de perro con la diestra de Chaves. En fin, que no sé. Pero si llego a enterarme, de eso estén seguros, cuenten con que se lo cuento.

Nuestra Edad Media


El Mundo de Andalucía
28/05/00

 

He puesto en mi página web un artículo de Jacques Attali en el que responde, con sobrada sorna, por cierto, al varapalo que el admirado historiador Le Goff le había propinado en la misma "Libération" por haber osado caracterizar nuestra época –ésta, la que vivimos en el plazo corto—como una nueva Edad Media. Dice Attali --con razón que le sobra y que aquí entenderemos muy bien—que el mosqueo del historiador se debe, sobre todo, a su negativa a aceptar en "su terreno" a un intruso procedente de otra ciencia que no sea la histórica. Bueno, estaría por ver si un historiador de nómina se habría salvado de la quema, porque yo recuerdo en España muchas puñalaítas, incluso traperas, propinadas entre colegas y a hoja tocante. Una vez hubo (era una dama, por cierto) quien en una hemeroteca de Cádiz tuvo la osadía de arrancar ciertas páginas claves sobre el 98 o la Mano Negra, no recuerdo ahora con certeza, sólo para evitar que algún joven estudioso del tema tuviera acceso a aquella información. Y hay otros mil casos, claro está, que si tuviéramos ocasión veríamos contar y lanzárselos a la cabeza, unos a otros, a nuestros propios historiadores. Por lo demás, tampoco hace tanto que Umberto Eco editó un libro colectivo que, al menos en España, llevaba precisamente ese título, "La nueva Edad Media", y nadie dijo esta boca es mía. Yo creo que Attali lleva razón y que esta vez ese fenomenal conocedor del pasado que es Le Goff peca, como tantos colegas suyos, de patrimonialista. Una pena, pero, sobre todo, una banalidad.

xxxxx

Lo que Atalli viene a decir es que es lícito y fructífero aplicar conceptos acrisolados a la actualidad sin caer en el anacronismo. Un suponer, jugar con las grandes migraciones del Este --el nomadismo actual, dice él—en paralelo a las errancias del Medievo, o entrever en este horizonte de crecimiento sostenido un riesgo; o en el triunfo ubicuo de la virtualidad un riesgo inquietante de confusión cultural y de conflicto con las fuerzas sociales y geopolíticas que lo contradicen en el día a día. Nada de eso sería actualmente una osadía conceptual sino un recurso metodológico que habría de legitimar cualquier hermenéutica razonable. Es una chorrada decir –como se ha dicho—que Felipe II fue de derechas o que Olavide fue de izquierdas comparado con Floridablanca, vale. Pero discernir en las turbiedades milenaristas que atravesamos un eco de las medievales, resulta historiográficamente más que lógico. Ya es hora de acabar con los cotos cerrados, incluso si el cazador es una escopeta tan acreditada como la que con tanto tino dispara hace años Jacques Le Goff.

La Liga más rara


El Mundo de Andalucía
26/05/00

Cuando en los amenes de la final ví salir de la cancha a Sanchís me acordé, con un sentimiento terciado entre la nostalgia y la rebeldía, de Sanchís, aquel gran jugador que –ley de vida—ha acabado por ser, para la inmensa mayoría de las mocedades madridistas, el padre del actual. También el ilustre catedrático que falleció el miércoles en Salamanca se habrá despertado en el empíreo de sus lenguas muertas reconvertido ya en el padre de Nacho, el del Gran Hermano, hecho que explica más de lo que cuestiona sobre la idiocia colectiva del momento que vivimos. ¡Qué liga tan rara! Ver a tres campeones de España descender a Segunda por derecho sólo lo ha compensado a medias contemplar el ascenso a los cielos de un modesto como el Dépor a cuyo presidente hacía desaparecer David Cooperfield el día del evento con gran susto de la parroquia. ¡Qué cosas! El superequipo hispano-holandés se pasea por las competiciones hasta perderlas todas mientras el Madrid de mis culpas gana sin despeinarse su octava superCopa tras una de esas campañas absurdas que él se pinta como nadie para perpetrar. El papel del Madrid en el fútbol español consiste en mantener el liderazgo sin menoscabar la esencia posibilista de la competición. El del Barça es más complejo precisamente porque no consigue como el Madrid camuflar su carga política.

xxxxx

¿Dónde había un clima emocional más alto, en Fátima con el papa o en París con Del Bosque? Yo no tengo duda a este respecto: la emoción que desencadena el fútbol (y otras guerras civiles en otras partes) es mayor y más honda que la religiosa tal como ésta se vive en sus hápennings. No lleva el mismo voltaje una aclamación a Wojtila que un vozarrón a Raúl. Como no era el mismo el de un "mystes" drogata de Eléusis que el que arrancaba del graderío olímpico ese muchacho, recostado en cuyo muslo dicen que palmó Píndaro. Otra cosa son, claro está, las vivencias religiosas cuando se pone crudo el "fundamento" y el personal coge el Libro con una mano y el raskolnikov con la otra. Esta religión, tan próxima a la locura, es la que actúa en el organismo como peyote o mexcal. A la otra, por más liturgias que se le echen en lo alto y más bandazos que tiren los turiferarios, le falta gas espiritual y le sobra burocracia. Quizá porque todo es en ella previsible e idéntico, mientras que el fútbol nada está seguro hasta que se agote el descuento. Oigan la salmodia fatimí y comparen con el pandemonium parisino. Verán que, en punto a pathos, la cosa no tiene color.

Modelo para armar


El Mundo de Andalucía
25/05/00

 

Según mi modesta e inverificada teoría, el ideal paterno de lo que debe ser el hijo dilectísimo tiene que ver de modo decisivo con el modelo social al que, más o menos colectivamente, aspira todo grupo humano. El que posee la madre, en cambio, remite más bien al cálido sueño en el que crece, como planta mimada, el "desideratum" femenino del heredero. Así, durante la irresistible ascensión de Mario Conde es fama que las madres españolas se agolpaban en las encuestas para proclamar su deseo de que sus vástagos rebrillaran un día como aquel gran tuburón. Lo propio había pasado entre el gineceo de la Transición y los albores de la democracia, cuando las madres soñaban despiertas con que el niño saliera tirando a González, es decir, a joven probo y moderantón, tan sí pero no que daba gusto escucharlo, rojo terciado entre el rosa y el amarillo con el que sublimaba el vecino progreta sin dejar de flipar aquella pensionista del segundo derecha, de Gil Robles de toda la vida. Lógico y normal. Y explicativo, ya de paso, de ciertas perplejidades indisimulables en que la sociedad española se mueve ante el circo del viejo Banesto. En las sociedades patriarcales, o sea, en las que hay, un país suele conseguir los dirigentes que las madres prefieren y cambiar con los que preconizan los padres. No me meto en ejemplos porque no tengo ninguna gana de porfías.

xxxxx

Con el modelo Villalonga las cosas están cambiando. Quizá porque la gente intuye que nunca segundas partes fueron buenas o, sencillamente, porque gato/a escaldado/a del agua fría huye. Pero hay un nuevo factor en él, y es el peso adquirido por la variable financiera, o sea, el hecho de que el debate que propaga el mito funcione exclusivamente sobre noticias y nociones de índole bursátil y naturaleza societaria que la inmensa mayoría no entiende ni por asomo. La gente entendió en su día –con polémica, claro está—que un meteoro como Conde fuera acusado de estafador; lo que no entiende para nada es que se cuestione un imperio como el de Bill Gates por vulnerar la norma antomonopolio, o que se pare en seco a Villalonga por tratar de meter en su consejo a un gobierno extranjero. Leo que un filántropo como Rodman Rockefeller ha sido llorado estos días por miles de beneficiarios de su prodigalidad. Aquí los fervores, aunque las cosas estén cambiando, se ocupan del éxito, no del valor de la gestión. Las madres suspiran por un estafador o un malabarista con suerte. Sospecho que pocas entre ellas se pirran por un hijo benefactor.

Dos jaulas


El Mundo de Andalucía
24/05/00

 

Para quienes disfruten, aunque sea desde la razón debeladora, con la penosa antología del disparate judicial, ahí va la última: el Tribunal Supremo ha condenado a dos chavales de Jerez, por robar una jaula con dos canarios, a dos penas de tres años y medio cada uno. No se le ha escapado al más alto Tribunal que, en fin de cuentas, el valor de lo robado era mínimo, unas 2.200 pesetas mal contadas, razón poderosísima por la que, echando mano de su magnanidad, aconseja o propone un indulto parcial. Se trata, claro, de un "robo con fuerza" (¿) y, encima, esos dos chamacos era reincidentes. Pero, oigan, es que me entero el mismo día de que a Roldán –que ése sí que tenía fuerza y "fuerzas", y ése sí que era reincidente--, un olvido de los jueces le ha supuesto la posibilidad de recuperar por la cara cien de los millones mangados. No sigo para no caer ni por asomo en la demagogia, pero claro está que le tienta a uno comparar la sanción que se aplica a esos grumetes garduños con las que estamos viendo aplicar y desaplicar del tirón a los grandes delincuentes de Estado. Me callo.

xxxxx

Al llamado "Código Penal de la Democracia" se le podrán poner muchas pegas pero ninguna tan plena como el clamoroso entreguismo con que se ha cedido enteramente a la clásica filosofía patrimonialista. Comparen el trato que ese Código dispensa a los mangantes de cuello blanco con el que da a los pringaos y afanadores de a pie. Es escandalosa la lenidad aplicada a los delitos que yo llamaría propios del Sistema (estafas, falsificaciones, fraude fiscal al por mayor y demás Filesas e Ibercorps) al tiempo que se cruje al menudeo delictivo con penas apabullantes que ofenden al sentido común tanto como al de equidad. Basta con asomarse al patio para ver que la persona responsable de la máquina de Hacienda durante el manganato sociata en Cataluña (y fuera de Cataluña, claro) tiene hoy a su cargo la Hacienda de la mayor comunidad española. Pero choras un canario y vas a la jaula una buena temporada. Borrell, la esperanza blanca, vivía pared con pared con auténticos desvalijadores del contribuyente pero nos basta su palabra de que no tenía ni idea. González o Guerra, por supuesto, no saben nada de Filesa ni otras tramas exactoras, como Aznar no sabe nada del túnel de Sóller. Ninguno de ellos roba canarios que es, como comprenderán, lo socialmente peligroso. Al menos por ese lado, podemos respirar tranquilos.

El PP frente a Goliat


El Mundo de Andalucía
23/05/00

 

La polémica levantada por el proyecto del Gobierno del PP de liquidar en la práctica el pequeño comercio es, a mi modo de ver, una cortina de humo. Suprimir las tiendas y tiendecitas que vienen a ser el esqueleto de la vida urbana desde que hay vida urbana, es atentar de manera deliberada o inconsciente contra el propio modelo de vida urbanita. En USA hay ya calles que carecen de aceras, ¡para qué!, porque son ciudades/estábulos diseñadas en función del coche, y en ese tipo de urbanizaciones el comercio se convierte automáticamente en un servicio distinto y lejano. Por el contrario, en el humanísimo modo de vida mediterráneo, desde el barrio de Placas o el Coven Garden hasta la calle Larios malagueña o la Cuna sevillana, la vida es función relativa pero indudable del comercio que la sostiene y ambienta. Dese un paseo bajo la canícula por la calle Puente y Pellón, pongo por caso, y comprobará con qué prodigiosa industria, entre la sombra de las altas velas y las refrigeraciones, los pequeños comerciantes consiguen un paradisiaco microclima con varios grados menos. Los grandes "hiper" son otra cosa: están hechos para la "sociedad", no para la "comunidad". De ahí al rebaño sólo hay un paso. Y es el que la Derecha quiere dar.

xxxxx

Pero hablé de cortina de humo y lo sostengo. Lo que está haciendo el Gobierno del PP es distraer a la opinión con esta vital amenaza a su entraña urbana para ocultar la gran jindama que le impide plantarle cara a las multinacionales del petróleo. Ni siquiera el desafío patente, casi un chantaje, de que ha sido objeto por parte de esos sátrapas lo han animado a apoyarse en la ciudadanía frente a los oligarcas: tiene miedo o, quizá, simplemente, es que los consentidos son de los suyos. Que suba la inflación, que se tambalee la Bolsa, que las hipotecas y créditos amaguen con volver por donde solían…, ¡qué le van a hacer! Peor sería (¿o sería imposible?) enfrentarse a Goliat en defensa de David. Puede que pronto nos deslicemos de nuevo por el tobogán económico y sabemos que la culpa básica está en el precio de un solo producto monopolizado de hecho por una oligarquía concertada. ¡Y qué! Es infinitamente más fácil guiñar el ojo al jeque que proteger la botica inmemorial que escribe nuestra intrahistoria desde siempre. Yo creo que el PP querría evitarlo, pero que no se atreve. O lo que sería peor, que no puede. Como no pudo el PSOE, cierto, y con mayor inri. ¿Lo quieren más sencillo? Hoy el poder manda mucho... de Gobierno para abajo.

La última posta


El Mundo de Andalucía
22/05/00

 

El volumen de cartas que los españoles se envían unos a otros –si no anda equivocada mi información—se ha reducido a la mitad. La otra mitad ha desertado de la vieja posta para confiar sus mensajes a la Red y sustituir por el e-mail el viejo sobre cerrado. Nada que objetar sobre el hecho mismo, porque es una de tantas consecuencias del vértigo modernizador que vivimos, salvo quizá la desazón que a algunos románticos impenitentes nos produce el modelo cibernético frente al manual. ¿O acaso es lo mismo escribirle a la amada (en fin, al amado, por supuesto) en un papel perfumado que garrapatear en el ciberespacio el mensaje invisible? ¿Da igual pinchar sobre el clip del mensaje que abrir con mano temblorosa un sobre perfumado? Hombre, uno es romántico, no gilipollas, y sabe de sobra que está cargando las tintas negras y rosas, pero de verdad que en el súbito trasvase de corresponsales desde la posta a Internet me malicio una irreparable pérdida de sustancia. Otra más quiero decir, y eso es lo malo, porque si fuera sólo cambiar de buzón, como antaño los correos cambiaban de caballo en las ventas del camino, la cosa no tendría mayor misterio. Es tanta novedad junta, tan súbito vuelco del hábito, tan frenético el relevo de la costumbre lo que suliveya a los espíritus débiles como el mío. O como el suyo, quién sabe.

xxxxx

Sarna con gusto no pica, pero nos aguarda un futuro sequerón, todo energía eléctrica y memoria de silicio, vaciado ya aquel embriagador repertorio sentimental de cartas aromadas, papel de seda y flores disecadas en el que los entomólogos de la antropología acechan, redecilla en mano, por los paraísos interiores de Veermer o Carmen Laffon y en los que el simbólogo bucea las más recóndita ternura humana. Yo no sé cómo serán los epistolarios del futuro imperfecto, pero me dá el pálpito de que en cabrán en sus microchips sabidurías como las que Emerson le enviaba Carlyle, o raudales íntimos tan caudalosos como los que debemos a Camus o a Sartre. Pero allá los sabios ante esa ruina. A uno lo que le inquieta de esta mutación radical es su efecto sobre el ámbito íntimo, el hecho de que, una vez más y como siempre, el progreso derrape sin aflojar la marcha a la vera de los de abajo pero siguiendo el rumbo marcado por los de arriba. Como en la plaza antigua iba el pechero en busca del escribano, entreveo a novias y marchantes haciendo cola contemporánea ante el chiringuito del cibernauta.

El espejo gallego


El Mundo de Andalucía
21/05/00

 

Me ha encantado, como a medio mundo, el triunfo del Depor. Si gusta siempre que se imponga el mediano o más chico, más gustan los premios a la tenacidad, los laureles largamente cultivados antes de adornarse la frente con ellos. Uno es del Recre, del Sevilla y del Madrid, por ese orden y lógica biográfica, pero celebra ver en el podium a estos modestos (es un decir) que han tumbado a Goliat de una trabajosa pedrada. Una efemérides que encierra claves curiosas, por lo demás, empezando porque ese éxito tiene en su reverso el descenso "ab inferis" de tres históricos campeones nacionales que aguardarán en ese seno de Abrahán que es la Segunda, a que un salvador baje y eche abajo las puertas de bronce. ¿Habrán tomado nota en el PSOE de la normalidad del relevo? Tres clásicos al charco, y todos contentos: ¿no contradice esta realidad todos los malos augurios que esgrimen los arúspices de plantilla? Barça y Madrid en la cuneta, ¿y qué? Pues nada, que otros ocuparán sus lugares y entraremos, que es lo bueno, en una imprevisible aventura donde la incógnita refuerza el interés y ésta abre paso a una nueva forma de pasión? Como el fútbol y la política españoles no tienen arreglo es reeditando cada año el mismo álbum de la infancia.

xxxxx

Y eso es lo que está en marcha. Nuestros barandas no han de sacar lección alguna del crack liguero por la cuenta que les tiene. Pero está más claro que el agua que un nuevo campeonato con Bono apoyado por Chaves, éste por sus baroncillos, y todos cautivos de González, no conseguirá más que reproducir el petardo y prolongar esta indecorosa agonía en otra mala temporada. El fútbol, espejo y hechura de muchos aspectos de la vida española de esta incierta hora, nos acaba de ofrecer una salida a la crisis: el adiós de Van Gaal, la espantá de Núñez, los apuros del Madrid, la ruina de Gil y Lopera, frente al éxito de Irureta, el apogeo de Lendoiro (ay, Paco Vázquez, qué puñalaíta), la exaltación de Fran con un 10 en las bragas o la apoteosis hispana de Paris. La política, el PSOE en esta ocasión, no hará ni caso, ya que estos directivos, ocultos en sus despachos blindados, no acuden al palco más que de higos a brevas. Una pena. Porque en el espejo gallego del Depor estamos viendo lo hacedero que es relevar tranquilamente a los inquilinos del azogue. Claro que a ver a dónde iban a ir estos tuercebotas si rompen sus contratos. Siendo como es un desastre, el fútbol ese ha revelado como un modelo de regeneración que tiene en un sinvivir a nuestros políticos profesionales.

Chamullar el chipi


El Mundo de Andalucía
19/05/00

 

Siempre he sabido que nuestro sistema educativo tiene generosos salideros por los que se escapan recursos bien necesarios. No incluyo entre ellos, desde luego, los que dedica a rescates arqueológicos, incluyendo los practicados en yacimientos orales. Que en un colegio jerezano se impartan cursos de "chipi callí", mismamente , está muy puesto en razón, en especial si se considera lo que otras autonomías se llevan con la mandanga de la lengua. O que subvencione, si es que lo hace, un diccionario de esa ilustre jerga gitana y andaluza que hablaban los quinaores del Siglo de Oro y hoy no es más que una sombra. Todo lo que sea rescatar culturas olvidadas es bueno. Todo lo que sea restaurar es razonable, punto éste en el que seguro que me bendice la iglesia católica por la cuenta que le tiene. Como decía, hay por ahí afanadores que han trincado lo suyo con el negocio de la lengua, a punta de pistola o a punta de decreto, y no veo por qué aquí habríamos de privarnos de nuestra parte del ratón. O del "chipi callí", pongo por caso. Si en algún caserío euskaldún o en alguna masía ampurdanesa se conservara una reliquia similar, seguro que había pasta por un tubo. Pues eso.

xxxxx

Aquí, al margen ya de agravios comparativos, la verdad es que mantenemos deuda pendiente con esa lengua secreta que se sobrevive a sí misma en el gueto. Si don Julio Casares no hiló fino al respecto, son muchas las injurias que se han escrito sobre ella siempre desde la razón antigitana que es una de las menos ocultables facestas de nuestro racismo de fondo. Hace siglo y medio, don Augusto Jiménes publicó un vocabulario caló de tres mil palabras en cuyo prefacio declaraba --en plan Sanino Arana-- que "los jitanos (sic) por lo regular son cobardes y el que sale con valor es temible, pues a más de traicionero, ha de tener el corazón inhumano". No dice por qué, claro, simplemente lo escupe y a otra cosa. Yo no creo que esta cerrazón se arregle reponiendo un léxico, pero sostengo que es bueno para la cultura autóctona que aderecemos como es debido todas esas gemas despreciadas que rebrillan oscuramente por nuestro vertedero histórico. No conozco a esos dos estudiosos, el Nene y De los Reyes, pero tengo que confiar en su tarea como es obligado hacerlo, en principio, ante cualquier causa justa. Como ésta de recobrar el "Chipi callí" o lengua gitana, ese rumor antiguo de esquiladores y trajinantes, matarifes y buñoleras, chalanes y mercheros, que componen el friso de una memoria naufragada en la injusticia y el olvido.

El milagro de Lourdes


El Mundo de Andalucía
18/05/00

Nadie ha de apearme de la idea de que nuestros planes de estudio son trampas infalibles en las que sucumben muchos ingenios. ¿Quién no tiene un hijo o un sobrino varado en los bajos del BUP o entrillado en las anfractuosidades de la licenciatura? Por el camino de la "socialización" se queda mucho alevín no porque no sean malos nadadores sino, sencillamente, porque la corriente se los lleva. Recuerdo que un sobrinillo que nunca pudo con la tabla de multiplicar (como yo, todo hay que decirlo) me explicaba, en cambio, con maneras profesorales, el complejo funcionamiento de un motor diesel, el celeste mecanismo de las mareas o cualquier cosa, en definitiva, que pudiera aprenderse fuera de texto. ¿Quién fallaba, pues, el sobrino o el sistema educativo? Cocinero antes que fraile, nunca tuve dudas a la hora de apostar por esos santos inocentes.

xxxxx

Disfruto con la página web de la profesora Lourdes Luengo porque me permite refrescar sin academias los secretos de la biología. Pero entre tantas cosas como aprendo en esa ciberescuela ninguna tan divertida como comprobar en su "libro de visitas" el éxito raro de su pedagogía entre gentes tan diversas como remotas. Alguien desde Chile asegura haberse servido de lo aprendido en ella para el ingreso en Medicina, desde Málaga un estudiante asegura haber salvado con ello el trimestral del día siguiente y la vida, desde Isla Cristina asegura una geóloga que anda preparando sus oposiciones sin bajarse del web y hasta confiesan desde Antofagasta que leyendo a Lourdes se prepara divinamente el tercer ciclo de nutrición… ¿Habremos descubierto en la saludable vía del juego la solución al fracaso escolar? Bueno, sería cosa de ver si Lourdes tiene más éxito en Internet que en su aula, pero en todo caso ese aluvión de correos fruitivos certifica que es más que posible enseñar biología al personal y enrollar a la basca con blastocitos y dendritas, sin necesidad de grilletes ni otros cepos que esos con los que nos atrapa blandamente nuestra apaleada imaginación. El milagro de Lourdes quizá deje de serlo cuando entendamos colectivamente, como ella entiende ya, el poder docente de lo lúdico. O sea, cuando jubilemos de una vez esa idea antigua de la disciplina que ve en el dolor y la dificultad algo así como el precio del saber. ¿La letra con sangre entra? Asomado a la página de Lourdes, pienso que quizá el Internet nos libere definitivamente de esta negra consigna de nuestro eterno barroco.

En nombre de Dios


El Mundo de Andalucía
17/05/00

Llegan voces desde Sierra Leona, el penúltimo infierno, otra guerra de religión más. Voces reconocibles, perícopas con aire de familia: "Jesús es Dios. ¡Rezad, rezad! Sí, Señor, destroza a esa gente, lanza el fuego del holocausto sobre ellos, redúcelos a cenizas. ¡Aleluya!". El mismo eco que se oyó contra en los cátaros. ¿Estamos en la Colonia, en la Carcasona, en la Albi del XII, en el XVI alemán de Münzer, en la Inglaterra de los "niveladores" comunistas del XVII? El mensaje idéntico: la misma letra terrena con música celestial. "La Biblia dice que Moisés salvó a su pueblo y ahogó a sus perseguidores. Koroma es nuestro Moisés". ¿Koroma? Johnny Paul Koroma, un fanático sin límites que danza en cuclichas mientras canta el coro de plañideras, un asesino loco consentido por Occidente, claro. "Recordad que cuanto hice fue por mandato divino, no por interés personal": la culpa a Dios, gran maestro armero. Un ángel vestido de blanco le habría marcado su destino, ¿les suena? Poco, nada ha cambiado la Humanidad es estos siglos feroces. La religión sigue siendo –más que nunca en este fin de milenio— suprema coartada de la barbarie. El evangelio de paz lleva trilita de sobra. Es lo que acaban aprendiendo siempre los fanáticos.

xxxxx

Da miedo mirar alrededor. A India o Argelia, a Africa o el Pacífico. Un poco por todas partes la religión está funcionando como motor del odio social, como estopín del conflicto. Bárbaramente, cruelmente, como sólo pueden hacerlo los sicarios convencidos de su suprema legitimidad. "Koroma ha sido elegido para castigar a los rebeldes", así de sencillo. Claro que lo contrario serviría lo mismo como detonante, pero ese es otro cantar. Hasta las Iglesias más civilizadas son tercas, obstinadas, contumaces en sus posiciones inhumanas. ¿Cómo extrañar estos desbordamientos que traicionan el mensaje de paz para convertirse en guadaña implacable? Koroma, después de todo, no es sino uno más, otro profeta con suerte que tal vez acabe masacrado por sus propios fieles para dejar su sitio a otro intransigente. Decididamente, urge arrancar de las religiones –de la Religión—esa espoleta suicida. "Todo lo que ha ocurrido aquí fue de acuerdo con la Biblia", protesta el gran asesino. Pero ¿no es eso lo que dicen todos? La religión presta a la barbarie su mito y su discurso. Ver a ésta aplicarlos por las bravas es el más feroz argumento contra todo credo religioso.

La quimera y el oro


El Mundo de Andalucía
16/05/00

Por la televisión digital me entero de otra nueva que me resisto a llamar buena, ya que, en mi modesta opinión, no todo "progreso" es bueno sin más, ni mucho menos. La cuestión es que un científico prometeico ha conseguido implantar en el cerebro de un pollo aún en embrión la zona del cerebro responsable del sonido extirpada a una codorniz. ¿Resultado? Un híbrido a medio camino entre ambas especies que, manteniendo la morfología básica del trasplantado, canta y se comporta como el "donante", por llamarle de alguna manera al ave tan frankensteinianamente despojada. Ya había leído la historia, pero me ha fascinado escuchar en la televisión la porfía mantenida por los sabios sobre la "naturaleza" de ese animal mixto (así se conocen en iconografía esos monstruos) al que su demiurgo ha puesto el sugestivo nombre de "quimera", por aquel sueño aqueo de la cabra con cabeza leonina y cola de dragón que, caballero sobre el caballo alado, se llevaría por delante el gran Belerofonte. Se dice que la modernidad es el tiempo en que los mitos se "realizan" por abandonar su alta región imaginaria. Personalmente estoy cada día más convencido de que lo moderno es más bien lo contrario: lo moderno consiste en superar lo real en una dimensión hasta entonces impensable. No tienen más que ver que la novedad no consiste hoy en superar las "quimeras" sino en darles vida.

xxxxx

Casi al tiempo en que veo en Antena 3 el fenomenal reportaje de El Mundo entre los traficantes de órganos mexicanos, escucho al creador de la "quimera" la reflexión de que, aunque nada impediría teóricamente aplicar su experimento en humanos, el negocio no iba a resultar fácil por la cosa del donante. Se conoce que el sabio no ha visto el reportaje que digo, ni ha debido escuchar al "padrecito Martín" y a sus compinches hablar de su fastuosa casquería. Claro que más raro es comprobar que, a estas alturas, la cantinflesca Justicia mexicana siga con el entremés en lugar de entrullar a esos jayanes que guardan jóvenes como quien cría pollos para venderlos por piezas en el mercado negro. ¿Quién ha dicho que está lejos el día del implante que logre "quimeras" humanas? Yo he visto en ese pollo con voz de codorniz la cifra y el emblema de un progreso que nos amenaza tanto como nos confía. Frankestein sería hoy una chapuza si no se hubiera refugiado hace tiempo en la caverna ternurista.

El último secreto


El Mundo de Andalucía
15/05/00

El último secreto de Fátima que quedaba por desvelar es ahora un secreto a voces. Se trataba, por lo visto y oído, del aviso de la Vírgen a los pastorcillos de que "un obispo vestido de blanco caería muerto bajo los disparos de un arma de fuego", no del esperado apocalipsis que ha poblado de fantasmas, durante medio siglo, las vigilias de muchos católicos. Un fiasco, naturalmente, para la legión escatológica, pero sobre todo, un mentís para algunas fuentes acreditadas (incluso ciertos familiares de los videntes) que han anunciado y repetido que de lo que, en realidad, se trataba era del anuncio de un cisma en la Iglesia romana. Vaya usted a saber, pero el caso es que pone uno la tele y los peregrinos de lo que siguen hablando es de Rusia, de su necesaria salvación, como si en Rusia se agitara el Mal terreno. Por otro lado, desde hace unas semanas la Interpol busca por todas partes a aquel cura español anticomunista que ya trató de asesinar a Wojtila con un machete, fracasando en su intento por fortuna y ahora sabemos que también porque esa versión del atentado con arma blanca y mano negra no entraba en el guión divino. Y enfin, el cardenal secretario de Estado se ha encargado de rescatar la memoria roja para vincular, una vez más, la caída del comunismo a la protección fatimí. Tengo la sensación de que el negocio de Fátima toca techo y pienso en la regla antigua que garantiza el descenso a todo lo que sube.

xxxxx

Siempre me pareció definitivo el dato de que la aparición de Fátima se produjera en 1917. Ni un año más ni uno menos: el de la Revolución Rusa. Si Lourdes se había demostrado como un factor de peso en la lucha política francesa, Fátima ha constituido la gran devoción de la Guerra Fría, un culto especializado en el anticomunismo que en la medida en que pueda atribuirse el éxito de su caída tendrá que ir pensando, ciertamente, en buscarse otro fantasma. Tiene toda la lógica del mundo, por lo demás, que un papa/príncipe protector del nazismo como Pío XII y uno criado en una iglesia perseguida como la polaca hayan sido los auténticos promotores del montaje. La beatificación de esos dos niños y la virtual de la superviviente (dos novedades canónicas, sin duda) permiten calibrar la obstinación de Wojtila en este asunto. El problema está, ya digo, en que ahora el tinglado tendrá que buscarse otro referente. La generosa lista de males ofrecida el sábado por el propio papa es demasiada impedimenta para una fe que viaja en autobús.

Modelo de melocotón


El Mundo de Andalucía
14/05/00

 

Alguien me llama la atención sobre la directriz que regula la calidad de la fruta almeriense. Determina exhaustivamente el tamaño del melocotón, su color, su peso, su textura… todo, ¡menos su sabor! ¿No es extraordinaria esta civilización apariencial, tan fuertemente ilusiva que concede mucha más importancia al aspecto que a la condición real de las cosas? No se pretende tanto que un melocotón sea bueno como que lo parezca, porque la mercancía, bien lo sabemos, es ante todo viso y traza, presencia llamativa y convincente. El progreso está consiguiendo asemejar más cada día la sociedad al enjambre, lo que supone reducir progresivamente el albedrío humano al instinto óptico del insecto. Y así vamos, guiados a distancia por esa taxia publicitaria que todo lo reduce a mercancía, empezando por el cuerpo pero sin excluir el alma. Uno va teniendo ya la sensación de que no se trata tanto de que el mercado sea pieza clave de la vida sino de que la sociedad es ya puro mercado. Hace tiempo, por lo demás, que en el negocio de preferir la apariencia no nos diferenciamos gran cosa del melocotón.

xxxxx

No sé hasta qué punto es paranoia y hasta qué punto realidad la sensación de que a medida que esta civilización despliega sus posibilidades va reduciendo la enjundia de la vida. Vivimos más, pero desasosegados, comemos mejor a base de desnaturalizar la comida, ganamos confort en la medida en que degradamos el medio. Un buen melocotón no es ya una fruta pregonada por su milagroso paladar sino una cosa, una mercancía –nuestros ejecutivos le llaman estúpidamente "producto" igual a un melón que a una libreta de ahorros- que debe "fabricarse" siguiendo las pautas que dicta una demanda que no tiene voz pero a la que se le entiende todo. Igual se blanquea la carne para halagar la ignorancia de un consumidor sobrevenido, que se afruta un vino porque cierto turismo prefiere ese toque al clásico: el gran valor de este apocalipsis es la apariencia. No se trata tanto, ya digo, de que un melocotón "sepa" bien sino de que resulte "atractivo", lo que convierte en subsidiaria cualquier condición por muy esencial que sea. Un experto como Ignacio Vázquez, que le vendía los melocotones a "Fauchon" y a "Fortnum and Mason", me descubrió hace años este secreto a voces. Hoy hasta las normas de nuestro mercado común lo proclaman sin rodeos. Se acabó el disimulo. Veremos cuanto tiempo aguantamos todavía en este brillante escaparate.

Los pobres paganos

El Mundo de Andalucía
12/05/00

 

El martes pasado se sentaron en el banquillo de la Audiencia sevillana unos presuntos perpetradores del timo del nazareno. La cosa no tendría nada de reseñable si no fuera porque el tocomocho se produjo hace 16 baños, periodo de tiempo en el que uno de los acusados, un perjudicado y uno de los letrados de la causa han desaparecido de esta perra vida. Al menos en lo que al caso se refiere, estoy por decir que mejor para ellos, pero como con estas cosas no debe bromearse diré sencilla y directamente que, a mi modesto entender, una Justicia que llega tarde no es Justicia ni es nada. Ahí tienen el caso de Rumasa. Esta semana se ha conocido también el fallo del Tribunal Supremo sobre la expropiación de Galerías Preciados, aquel buque insignia reparado generosamente en los astilleros del Estado antes de vendérselo a precio de ganga a un amigo de González que, como era presumible lo revendió en cuanto se lo permitió la ley ganando en la operación sus casi 30.000 millones. Pues bien, la sentencia –que rechaza la propuesta del abogado del Estado junto con la de Ruiz-Mateos– confirma plenamente, sin embargo, la dictada por el TSJM, lo que, tras la del Banco Condal, lo supone establecer un precedente jurisprudencial que hará caer como fichas de dominó a favor de Rumasa la totalidad de las 208 restantes. ¿Qué cuánto es lo de esta vez? Pues añadiéndole al valor señalado para las acciones lo que cueste revalorizar el subgrupo Galerías (que incluía otras tres empresas) más la revalorización de los inmovilizados materiales, el 5 por ciento de afección y los intereses ¡desde el 28-F de 1983 hasta hoy!…, más o menos 50.000 millones del ala. Dispónganse a apoquinar, en consecuencia, porque aquí los comensales nunca pagan la factura.

xxxxx

Caro pero malo, insisto. Esperar 17 años a que te empiecen a reconocer tu derecho no es lo mismo que recibir la injusticia pero algo bastante parecido. Eso de que 20 años no es nada está bien para el tango, pero está más claro que el agua que mientras mantengamos esta situación de indefensión práctica ni esto es una democracia seria ni Cristo que lo fundó. ¿Quién ha oído hablar, por otra parte, de responsabilidades políticas en este país? Ni en Rumasa, ni en los dos zambombazos del GAL ya juzgados, ni en Rumasa aparece siquiera la mención de un Gobierno que hizo de su capa un sayo durante una eternidad. Lo que sí llegará puntual, vía Hacienda, será la factura. Y desde ayer sabemos que esa factura colectiva ha subido otros 50.000 millones.

Los genéricos

El Mundo de Andalucía
11/05/00

El dilapidador sistema sanitario que disfrutamos ha decidido hacer una oferta a los médicos. No darles una norma, no, sino hacerles una oferta, que siempre es mejor convencer que vencer. ¿Qué oferta? Pues cincuenta mil duritos anuales a aquellos que sean capaces de sobrepasar en su talonario de recetas el 30 por ciento de medicamentos "genéricos". Se acabaron los "específicos", pues, para dar paso a esos productos gemelos que, siendo los mismos, cuestan (no valen) mucho más barato. "¿Más barato?", ironiza mi boticario. Lo miro con perplejidad a ver por dónde me sale, cuando me espeta, el tío: "¡Y tanto! Fíjese en usted mismo, criatura. ¿Sabe usted que el tranquimazín ése con que se desayuna cada mañana le cuesta 300 pesetas más que su mellizo idéntico? ¿Y el omeoprazol con que se protege de tanta iatrobasura, sabe usted que le cuesta nada menos que ¡4.434 pesetas más que su "genérico"!?". Me defiendo en plan membrillo alegando que yo lo que tomo como protector es ranitidina, pero él entra en la rebotica como quien baja al Hades y vuelve con un puñado de cajas. "¡Conque ranitidina, eh! Bueno, hombre, pues en ese caso enhorabuena porque la diferencia en su contra no es más que de ¡734 pesetas!" . Un paciente nunca debe dejar de serlo. Por eso le consiento a este hombre de la bata tantísimo cachondeo, que si no, de qué.

xxxxx

Cuando el Poder habla de la gravedad de la factura farmacéutica transmite la impresión de que la ruina no tiene remedio. Incluso desliza con frecuencia que la enormidad del dispendio es, en definitiva, un indicador magnífico de nuestra modernidad y nivel de vida. Pero todo eso es un camelo. La farmacopea es un negocio sin más, un atraco legal ante el que el Estado mira para otro lado cuando no se justifica con el trampantojo de la libertad de mercado. Y la trampa crece y se enreda como una hiedra mala en el sistema médico que, a la vista de todo el mundo, mantiene con los laboratorios relaciones que no hace falta ser jurista para comprender que rozan cuando menos la relación peligrosa. Siendo auténtica la cifra que mi boticario ofrece de los protectores gástricos y habida cuenta de la enorme factura anual de esos productos, es fácil concluir que el dinero preciso para tapar tantos agujeros se va por el agujero mayúsculo horadado entre el Poder y la farmaindustria. Mi boticario, visiblemente arrepentido de sus confidencias, me despide con un gesto. Hay que comprender que todos tenemos que vivir.

Huis Clos

El Mundo de Andalucía
10/05/00

Descubría hace poco Manolo Hidalgo en un delicioso artículo ese peculiar sadomasoquismo de los medios escritos respecto de la TV que los lleva a criticar con énfasis los mismos programas que con el silencio seguramente desaparecerían en poco tiempo. Es lo mismo que se dice del terrorismo y de los cafres de la ETA, y en ambos supuestos estoy más que relativa y menos que absolutamente de acuerdo. Ni que decir tiene que Manolo se refería al popular experimento de una tele de encerrar a gente corriente bajo llave en una casa con el techo de cristal --una cosa a medio camino entre Sartre y López de Guevara , ya ven—con el vago objetivo de escudriñar sus intimidades, en especial, la cosa sexual, que es a lo que van. ¿No es llamativa esta pulsión alcahueta que está descubriendo –pero también propiciando— el vaciamiento mental de nuestro modelo de vida? A mí, personalmente, lo que más encocora es el disfraz psicosociológico que tratan de darle a esa mandanga de la "tele-verité" que, en el fondo y en la forma no es más que otro paso en la escalada fisgona que vivimos. Se empieza por pegar la oreja al teléfono del Rey y se acaba bebiendo los vientos por saber si ese chico medio carajote se lo monta o no con la vecinita de celda. Normal.

xxxxx

Se dice que la curiosidad está en el orígen del pensamiento, pero ya Nietzsche advirtió de sus martingalas bajo los disfraces del deber, de la piedad y hasta del amor maternal ("Humano, demasiado humano"). Hoy, en todo caso, bajo ese velo tenue se trasluce nítidamente la ínfima razón de la mirada comadrona vagando en el vacío mental por el que transcurre nuestra eclipse. Nada ocurre, como es natural, en esa convivencia forzada, ninguna eventualidad notable cabe esperar de un encierro tan trucado que hasta parece que cuenta con un topo para animar el cotarro. Lo fenomenal de la experiencia no está dentro de esa casa cerrada sino fuera, no consiste en lo que pueda ocurrir enre sus cuatro paredes –que no ocurrirá nada, ya lo verán—sino en lo que está ocurriendo de hecho en el saloncito de tanto mirón vergonzante que ha pillado al vuelo esta ocasión de asomarse a la alcoba ajena y, si se tercia, al cuarto de baño. En dos palabras, la tele nos está cegando a fuerza de imágenes vacías. Y nos está pudriendo a base de hurgar allí donde no debiera. Molière basaba la debilidad humana en la curiosidad de conocer lo que no se debe. Hoy su advertencia sirve divinamente para enjaretar el negocio.

Renovarse o vivir

El Mundo de Andalucía
09/05/00

Tras una larga hibernación, los guerristas nadan moviendo el cotarro político con vistas a la "renovación" del partido. No me pregunten a qué "renovación", porque he perdido la cuenta, pero, para entendernos, a ésa que andan muñendo los barones, cada cual por su lado. El guerrismo, sus silencios y hasta su propia ontología desbordan sobradamente la lógica política general, pero yo me quité de dudas, a efectos prácticos, el día en que escuché (leí) a un guerrista tan genuino como Rafael Estrella sostener que "el guerrismo es una metafísica". Bien pensado eso explicaría su existencia hamletiana y su constante ir y venir de ninguna parte a ninguna parte, singular ajetreo de segundos sin primero, de tropa sin jefe y caballeros sin senescal. ¡Ay si Guerra hubiera tenido valor político! No es que yo desee la restauración de su perdido centralismo democrático, verán, tampoco es eso. Es simplemente que constato que él era entre esa partida de edipos el úncio Layo posible. A Rosa Díez, la verdad, la encuentro un poco cruda para Yocasta.

xxxxx

Descartado Guerra, como siempre ocurre al final, el toque estará en ver si existe algún candidato libre de sospecha al que González dé sus bendiciones. Eso es todo porque de debate, de reflexión, de ideario nuevo, menos que la mitad de un cuarto. Lean la revista "Temas" si quieren ver lo poco que tienen que decir los de siempre (casi todos, por cierto: Ibarra, Marugán, Cosculluela, Obiols, Tezanos, Dorado) bajo el epígrafe "El PSOE del futuro". O fíjense en la pamplina ésa de que porfiar sobre si de lo que se trata es de organizar una discusión "de personas" o enfrascarse en un debate de ideas. Pero ¿qué debate de ideas puede hacerse al margen de las personas? Háganme caso porque la regla es sencilla: aguarden a ver en qué palato moja Chaves su mendrugo y no duden que ése será el elegido. Por lo demás, cuando oigo a los papanatas hablar de "tercera vía" me acuerdo siempre del tópico latino: "Tercium non datur", no existe tercera vía que valga: todo lo más que podremos llegar a ver serán perros viejos con nuevos collares. Pero no busquen culpables donde no los hay. La izquierda española no está condicionada por las movidas exteriores; está atrapada en la perplejidad ante el éxito conservador. Si no fuera por el aznarazo, quizá hubiera paz ya en el PSOE. Paradójicamente, cuanto más necesaria es la reconstrucción de una izquierda, la que sea, menos probable es el proyecto.Los guerristas se mueven porque es lo suyo. Ya verán como el epónimo ni se menea.

Un oficio peligroso

El Mundo de Andalucía
08/05/00

A mediados del mes pasado la corresponsal de "L’Express" en Vietnam, Sylvaine Pasquier, trató de visitar en su casa a un disidente del régimen. De la casa de al lado surgió un comando parapolicial (o policial, es lo mismo) que la introdujo en volandas en un furgón para llevarla a la checa central, en la que no le ahorrarían ni mazmorras ni pistolas apuntadas a la sien. Nada extraordinario. Organismos internacionales han publicado que durante el último año fueron abatidos en el mundo casi un centenar y medio de periodistas. También son conocidas las listas de periodistas presos en cárceles de distintos países así como otras de los que se encuentran proscritos aquí o allá, cuando no amenazados en su propio país. El último de la lista ha sido un colega de este diario que caía ayer en el País Vasco –él decía Euskadi—al día siguiente de proclamar Arzálluz que la derecha española de hoy no fusila porque se lo impide la culta Europa. Germán Yanque, que fue quién lo "fichó" para la edición vasca, no sabía ayer cómo atraillar su justa cólera ante la barbarie, cuando escuchamos aquí cerca, en la redacción de Sevilla, que preparaba un paro de protesta por el compañero asesinado, una decisión que me pareció perfecta: "Un minuto de lamento, pero ni un segundo más". Por mi parte, ni medio.

xxxxx

Me sorprende la masiva vocación periodística de las nuevas generaciones. Quizá tengan del oficio una visión amable, tipo Tom Wolf, o vean en él una aventura más rosa que negra. ¡Pues que la conserven! No seré yo quién les meta miedo porque unos asesinos se carguen a otro de los nuestros o porque, desde China hasta Colombia pasando por aquí, los sicarios de todas las tiranías se empestillen en cerrarnos la boca. Al revés, yo lo que le diría a la gente nueva es que aguante, que no se raje porque cuatro hijos de puta nos amenacen o ataquen, ni porque la tarea de opinar se esté cargando con tanta trilita. La muerte de José Luís López de la Calle nos parte el alma pero no debe acobardarnos ni en broma. Ver a Germán tragándose las lágrimas sin dejar de teclear su trabajo me encendía ayer conmovedoras luminarias en lo más hondo del alma. Ojalá que la de los jóvenes no se nuble. No es nuevo que este oficio es peligroso, con pistolas y sin ellas. Pero todos, los de la pipa y los del telefonazo, tienen la batalla perdida. Aquí, en Vietnam, en China. Somos demasiados para tan pocos cobardes. Quizá disparan porque saben que no tienen cuartel.

La sociedad amenazada

El Mundo de Andalucía
07/05/00

Comparto con ciertos amigos el temor de que los avances de la Libertad dejen espacios vulnerables a nuestras espaldas. No hablo de la ecuación reaccionaria libertad/libertinaje; mi preocupación va más bien por el lado de la indefensión social que está aflorando en las sociedades democráticas. Los rápidos cambios tecnológicos tienen, naturalmente, mucho que ver en ello. La aparición del teléfono móvil y su extensión como plaga, por ejemplo, ha introducido una auténtica mutación tanto en la vida pública como en la privada, cuya movilidad ha crecido exponencialmente, contribuyendo a cambiar los modelos de conducta desde el negocio hasta la relación sentimental. Sin tiempo para asimilar cambios tan vertiginosos, la sociedad se halla a merced de los inevitables predadores. Si un grupo de gamberros o de hijos de puta, según se mire, provocan una crisis sin precedentes en la Semana Santa de Sevilla, alguien que anda por ahí, como diría Asimov, colapsa el correo electrónico con un virus modificado capaz de burlar la guardia del Pentágono o de joderle a usted el ordenador personal, pero invadiendo de paso, que es lo grave, el hospital y el banco, el juzgado y la policía. Y lo peor es que ante ese ataque la sociedad no parece disponer de otro recurso que el estupor. Toda Babilonia tiene sus bárbaros.

xxxxx

Durante la Guerra Fría la amenaza al mundo feliz tenía un nombre y un rostro de antihéroe. Fu-Man-Chu, el Doctor No e, incluso, Fantomas, eran la personificación del Mal y, en consecuencia, una metáfora del Mal Absoluto, es decir, del sovietismo, lo que permitiría oponerles la acción del héroe victorioso. Esta postguerra tibia ha cambiado las cosas, sin embargo, de modo y manera que el Mal apenas si precisa ya de identidad en la medida en que se desliza subrepticiamente sobre un plano de imprevisibles virtualidades. Y lo grave es que la sociedad (la inopia de las autoridades sevillanas lo prueba) no tiene, al parecer, otra respuesta que el estupor. Mucho me temo que, a medio plazo, el inevitable reflejo de orden de todo grupo organizado, trate de volcar la situación recurriendo a la limitación de las libertades tan costosamente adquiridas. Con la agravante de que esta vez tal vez haya que dar por buena la ideología de la sociedad amenazada y aceptar que, tristemente, el nuevo vandalismo exige medidas adecuadas. Cuando Maeztu decía aquello de "ser es defenderse", la paranoia hablaba por él. Hoy, francamente, no sé qué decirles.

Mirando al cielo

El Mundo de Andalucía
05/05/00

 

Mire usted su reloj ahora, y si comprueba que han pasado las diez de la mañana, respire hondo: no ha pasado nada. Si por el contrario, la aguja no ha llegado aún a las diez, sepa que sobre su cabeza anda organizándose el cielo tan sospechosamente que a esa hora viajaremos todos alineados con el Sol --Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter y Saturno, tal como los recitábamos en la escuela--, sólo Dios sabe camino de qué nuevas conjunciones o de que arrumbadas lejanías de la eclíptica. Pero no tema, de verdad. En realidad, a mí lo que me parece fantástica no es la posibilidad del desastre anunciado sino el hecho mismo de una previsión que hoy puede que resulte fácil , con tanto aparataje y tanto telescopio en órbita, pero que ya eran capaces de hacer con sólo mirar al cielo los sabios antiguos. Pocas cosas me han impresionado tanto en mi vida como la explicación que daba el astrónomo Fred Hoyle del método usado en Stonehenge por el hombre paleolítico para predecir los eclipses a base de ir colocando piedras (Stonehenge significa eso, piedra colgada o algo así) hasta secuestrar en su círculo místico la lógica celeste. Asirios y babilonios, mayas y aztecas, chinos y protoeuropeos han sabido siempre más del cielo que de la tierra. Así nos ha ido a todos.

xxxxx

Entre tanto negocio de fantasía como hay en este perro mundo ninguno tan divertido como el del milenarismo, la única industria a la que no le afectan los fallos ni sufre control de calidad. A más bastizanos, más primos. Son pocos los que creen a los sabios cuando se desgañitan avisando de riesgos y peligros racionales; ahora bien, sale un majara anunciando el fin del mundo y hay tiros para transferirle al tío la cuenta corriente. Vamos, hoy mismo, según me informo en la Red, andan postrados de hinojos miles de cretinos que a las diez y diez se mirarán estupefactos antes de comprobar que el gurú se ha pirado con la chorva llevándose la caja. Porque eso sí que no falla: el mangazo del gurú. Mañana el profeta estará ya lejos comprobando en algún paraíso que el mundo amenazado sigue en el mismo sitio, grande y miserable, tan ancho y tan ajeno como siempre, dispuesto ya a recibir con palmas y ramas de olivo al próximo majareta capaz de tentar con su locura a la trivialidad de la vida. Se ha dicho que la credulidad forja milagros que la impostura sería incapaz de imaginar siquiera. Cierto y verdad. Si hoy andamos mirando al cielo no es por lo listos que son ellos sino por lo chorras que somos nosotros.

Gabinete de lectura

Diario el Mundo de Andalucía
04/05/00

 

Se insiste mucho últimamente en que las mujeres leen más que los hombres. Incluso he llegado a escuchar a un editor que, en realidad, la mayoría de las novelas se editan gracias a la demanda femenina, ya que si por los machos fuera no habría modo de sacar una de las prensas. Así será, qué sé yo. Pero miren por donde, tropiezo con una lista de escritores jienneses homenajeados en su tierra y en ella encuentro, entre veinte zagales, a una sola moza. ¿Qué ocurre, que los hombres escriben para que lean las mujeres? No seré yo quién acepte esa hipótesis que presume la supremacía literaria masculina, entre otras razones porque profeso grandes admiraciones y tengo mucha amistad repartida entre el gineceo escritor. Pero el dato está ahí (en Jaén, al menos) y uno tiene una lejana obligación facultativa de respetar hechos y datos. ¡Qué sería del discurso sociológico si prescindiéramos de ellos como hacen, pongo por caso, los políticos, para elevarnos a la que don Juan Valera describía como "la serena región de las ideas"! Él mismo, Valera, que se ennoviaba a la vejez con arranques de novillero, escribió una literatura para mujeres que devoraron más o menos en secreto los hombres de la Restauración, aunque él creyera que las cosas ocurrían al revés. El escritor propone y Dios dispone, eso va a misa.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Ahora bien, lo que me ha alarmado de estas apreciaciones es la idea de que, hasta cierta edad, las mujeres leen novela como los hombres, mientras que, llegados ambos géneros a la madurez, ellas se quedan con la ficción y ellos se pasan al ensayo. Bueno, ahí no discutiré porque en mi casa eso también va a misa, pero de vuelta en la calle habría que averiguar si es cierta la hipótesis y, de serlo, tratar de ponerle algún remedio por ambas partes. Sería malísimo que las hembras se especializaran en imaginaciones abandonando a los hombres el reino de la razón, porque es donde el poder crece y se prodiga. Pero igualmente malo sería que los hombres resignaran en las mujeres el feudo de la imaginación, porque en él también crece una flora indispensable para la vida humana. Noto a las feministas de nómina muy preocupadas por cómo se escribe en esta sociedad machista dominada por lo que ellas llaman la "perspectiva de género", pero no veo que se inquieten por cómo se lee, que es más importante, entre otras cosas porque es previo. Quizá no fuera malo dejarse de tanta pamplina y ver qué está ocurriendo, en realidad, en el gabinete de lectura.

Erre que erre

Diario el Mundo de Andalucía
03/05/00

 

Varios miembros de la Comisión Ejecutiva que regenta el PSOE en esta difícil transición se han desmarcado públicamente del comunicado emitido por el mando a propósito de la sentencia del caso Lasa y Zabala, por absurdo que resulte, en defensa ni siquiera velada de uno de los condenados. Eso está muy bien. No puede uno confundir la disciplina con el entreguismo, en especial en terrenos desde los que tanto se rajó contra el "centralismo democrático" que es, como saben, un centralismo como otro cualquiera pero ejercido por el adversario. Y menos en este caso, pues maldita la falta que hacía que el PSOE se metiera en camisa de once varas --para decir, además, que la camisa no medía más que tres— por la razón elemental de que a nadie en sus cabales se le ocurriría exigir explicaciones a todo un partido por lo que hicieron unos criminales concretos. ¿Por qué sale entonces a la palestra esa gestora? Pues porque para ella lo que cuenta no es el honor del partido sino la fama de González, cuyo Gobierno lleva ya en lo alto dos medias lagartijeras de imposible solución como son el secuestro de Marey y la increíble novela negra de Lasa y Zabala. Si no quieren guerra, que se callen y entiendan que lo único noble que les queda es pedir perdón por algo que ni siquiera se les puede imputar a esos gestores. Ponerse a bordar sobre el punto de cruz de los jueces son ganas de provocar y cosa poco inteligente.

xxx

Claro que todo esto es cosa sabida y aceptada salvo por los fanáticos y por los cómplices. En realidad la razón por la que el gesto de los discrepantes de la gestora tiene valor es porque ya es hora de que empecemos todos a respetar la Justicia no sólo cuando sentencia a nuestro gusto sino por principio. Es legítimo discrepar, en particular en una situación en la que, lamentablemente, los que saben del rollo predicen las sentencias a base de contar con los dedos las adscripciones o fidelidades políticas de los jueces de cada tribunal. Pero lo que no pueden hacer las instituciones, incluidos los partidos, es cuestionar cada fallo a tenor del propio interés, entre otras cosas porque en todo tribunal es inevitable la relación tres a dos o cuatro a uno. En cuanto a la defensa de los GAL, está claro que hay mucha gente en el PSOE abrumada por las evidencias y poco dispuesta a volver a rastras a Guadalajara. ¿A qué meterse, entonces, en aquella camisa? Pues probablemente a que de lo que se trata ante todo es de que González no pierda el chaqué.

Todos a Segunda

Diario el Mundo de Andalucía
02/05/00

Se mostraba ayer entre perplejo e indignado Alejandro Delmás en su crónica de lo que sucedió el domingo en el campo del Sevilla. Su queja colmaba de sentido la súplica, una miajita oportunista, que el arzobispo Amigo hizo días atrás a favor de los dos equipos de la capital, cuyas crisis incluyó en una lista de graves situaciones por las que atraviesa la humanidad doliente. Vean como el fútbol gana terreno en la sociedad hasta subirse a los altares, de modo y manera que a uno no le extrañaría verlo incluido cualquier día en el memento de los vivos. No es ya que el Barça sea "més que un club" sino que el fútbol se ha convertido en un factor vital para el rebaño, abandonada ya casi absolutamente su originaria condición deportiva, a la sombra de su segunda naturaleza mercantil. Desde luego salta a la vista que el fútbol, como cualquier "competición", funciona como un sustitutivo del conflicto, o dicho de otro modo, consiste básicamente en una violencia reglada en cuyo ejercicio los hombres subliman su agresividad innata. Por eso ha habido antropólogo que ha relacionado las aficiones polarizadas con las viejas "fratías" fundantes que Mauss descubría en el origen de toda sociedad. Más cerca de nosotros, Isidoro Moreno (que a mí no me inspira inquietud como, según dice, yo a él) señaló hace mucho la misma función sublimatoria en los clásicos pares de cofradías que en muchos lugares le suben la tensión a nuestra Semana Santa. Pero a mí me da que es la polarización del fútbol el factor actual que mejor garantiza la, al parecer, imprescindible fractura en que se basa la convivencia. En nuestros campos no tendría sitio un Píndaro. El que cuadraría estupendamente en cualquiera de esos palcos es el barón de Clausewitz.

xxx

Sería injusto cargar en la cuenta del mercantilismo la vergüenza del domingo. Los mercaderes son, es cierto, lo que faltaba para el cuadro en este museo de horrores, pero no han sido ellos los inventores del encono y la cerrilidad. Lo que si puede decirse es que este mal negocio hay más de un culpable por omisión y una legión de demagogos que saben lo rentable que resulta alentar la estupidez cuando es colectiva. Y por supuesto, que es mentira eso de la deportividad y la afición, aquello de que lo importante es ver fútbol o, en fin, esa chorrada olimpista de que de lo que se trata es de participar. Las "aficiones", tal como han llegado a ser, tienen que ver mucho con la guerra y apenas con el deporte. El purgatorio de Segunda es un blando castigo para lo que se merecen todas.

Vivir mil años

Diario el Mundo de Andalucía
01/05/00

 

Es muy temprana en la especie la ilusión de la longevidad. En cierto modo se trata de una fórmula pragmática para reconducir otra ilusión aún más vieja, la de la inmortalidad. La figura de Matusalén (Metuselaj, propiamente), hijo de Henoc, es el paradigma de la larga vida pero no debe olvidarse un dato que siempre me ha parecido significativo: que ese patriarca arcaico era de la estirpe de Caín. ¿No quiere decir algo, mucho tal vez, esa circunstancia que ensombrece, desde la perspectiva bíblica convencional, la maravilla de esos 969 años que le atribuyen los escribas masoretas? Pues según se mire porque también era cainita y matuseliano el propio Noé, padre de la humanidad nueva, y nadie le pone peros a su venerada figura. Se le han dado tantas vueltas al mito de la eterna juventud --hace poco pretendían venderle su panacea a Quintero unos sacaperras yanquis-- que alcanzó relieves bien atractivos en nuestra etapa americanista a propósito de la búsqueda del elixir de la eterna juventud que, naturalmente, nadie encontró. A mí me pilló de joven la leyenda de la "jalea real" y luego, ya pollastrón, la propaganda de la doctora Ashley, igual que a nuestros padres les tocó conocer la frankensteiniana promesa de los injertos de "glándulas de mono", ya pueden suponer de qué glándulas, para remediar la decadencia sexual.

xxx

La promesa viene esta vez, sin embargo, de un terreno muy diferente al del mito, siempre que aceptemos sacar a la Ciencia de ese vasto territorio fundante, que ya es aceptar. Se trata del hallazgo de que los individuos clonados no tienen por qué envejecer antes, como le ocurriera a la oveja "Dolly", sino que, como acaba de mostrarse con las terneras de Massachusetts, podrían llegar a vivir eternamente jóvenes sostenidos por unas células, al parecer indegradables, que garantizarían su longevidad. Lo que nos lleva una vez más a comprobar que la intuición mítica de los hombres no es una actividad arbitraria sino un mecanismo de intelección de la realidad al que habría que buscarle acomodo, siquiera en régimen de alquiler, en el búnker racionalista. Quiero decir que pudo ser vana ilusión explorar Florida o Nuevo México en busca de la fuente de la juventud perenne, pero no lo era la idea de que en nuestro tinglado biológico había claves que, bien interpretadas, pudieran hacer realidad en algún grado el viejo sueño. Lo que no acabo de entender, tal como está el patio, es el empeño de afrontar audazmente esa eternidad borgiana.

El fumador pasivo

30/04/00

Sé hasta qué punto fumar es un placer sensual, genial, precisamente porque me quité hace tiempo del tabaco. Un hipondriaco que se precie no puede ser fumador, seamos serios, y aunque esto llegara a ser alguna vez América América, que lo dudo, nunca me ha entusiasmado la imagen de unos yernos gastándose en Venecia la indemnización que mi ruina pudiera conseguir de las tabaqueras. Por lo demás, estoy que me muerdo las uñas intrigado por el silencio de Ángel López, un bolonio que hace tiempo me regalaba libros de Sciacia antes de que nos distanciara la discreción política, y cuya astucia reputo tan alta como su ciencia. Pero argucias legales aparte, francamente, no me cuadra el numerito. Porque, vamos a ver, si aquí para que indemnicen a alguien ha de pasar un calvario hasta ser crucificado en la ignimonia que supone cobrar 20 millones por el hijo asesinado o dos y medio por una violación a pelo, ¿cómo vamos a tomarnos en serio eso de reclamar a Tabacalera por los perjuicios del tabaco expresamente advertidos por la empresa en el paquete? ¿Acaso el fumador no es un insensato que esgrime su inalienable libertad cada vez que se trata de reducir su derecho al propio daño y al ajeno? Oigan, hace nada y menos el propio Chaves tragó con retirar de la ley del Deporte la prohibición de hacer publicidad del alcohol, verosímilmente presionado por el olimpo jerezano y Pacheco, su profeta. ¿Y la va a emprender ahora sólo con el fumeque?

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Desde luego pedir cuentas al tabaco los mismos que lo legalizan y cobran impuestos por él es llevar la política al borde del cinismo. Chaves mismamente fue ministro en un Gobierno que nombraba al director de Tabacalera y nunca se le vio, que yo recuerde, izar bandera roja. Pero, además, ¿qué me dicen del fumador pasivo? ¿Incluye Chaves en su prosa este daño demostrado que sufrimos los inocentes o solamente el que pueda afligir a los culpables? Se le van las mejores a ese gabinete, aunque aún estamos a tiempo de aumentar la factura de los 60.000 millones reclamados a las tabaqueras incluyendo la ruina de los que sólo fumamos vicariamente. Y no lo digo por mí, palabra, sino pensando en los demás. Angel López mismo, que creo recordar que no lo gasta, podría el día de mañana --¡no lo permita Dios!— merecer una indemnización millonaria. Cuenta habida de lo esmirriada que es la pensión de un catedrático, ya ven como ese Dios puede escribir derecho con renglones torcidos.

Diezmar a los armaos

28/04/00

 

Atento a cuanto ocurre por aquí abajo, Víctor Márquez Reviriego me comenta el tronchante artículo de Burgos sobre la debacle de la madrugá. Víctor se pone muy serio para estas cosas y saca pecho y voz de tribuno de la plebe cuando me dice que una huida en masa como la que protagonizó la centuria de los "armaos" macarenos merece el castigo clásico de las legiones romanas: el diezmaje. Cuando un legionario romano se rajaba ante el enemigo, lo pagaba con su cabeza. Pero si era la legión entera o una centuria en peso la que tomaba el olivo, entonces se mandaba formar, se sacaba la bola de la bolsita del furriel y se diezmaba, es decir, se iba sacando de la fila a uno de cada diez mílites empezando por el designado a suertes y se les daba matarile, como diría Corcuera. En una de romanos en la que trabajaba Alec Guiness –me recuerda Víctor— la historia arrancaba de una escena en la que los jindamosos eran obligados a punta de lanza a saltar del acantilado, y lo mismo podía verse aún en algún folletín renacentista sobre el condotiero Giovanni de la Banda Nera que hizo el gran VittorioGassman. Guerrero medroso, guerrero muerto, legión cobarde, zas, diezmo que te crió. Los "armaos" no saben de la que los ha librado el progreso y la Convención de Ginebra.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Hablando hablando hemos pasado del papelón de los "armaos" al que han jugado al alimón el Gobierno y el Ayuntamiento, éste diciendo por boca de su alcalde que los municipales tienen orden de detener a todo el que corra por la próxima Feria –ya ven qué tontería—y el otro aclarando muy serio que lo que hay que hacer es reunirse para pactar si finalmente atribuimos el disparate de la madrugá al cuchillo del majara o a los niñatos del rol. ¡Cómo si la realidad se pudiera pactar, así, en plan compadres, igual la versión de un altercado que un teorema de Euclides! En fin, que nos ha tocado, de modo que no nos queda otra consolación posible que la de contemplarnos, entre música y lágrimas, en el espejo cóncavo que Antonio Burgos pone un día sí y otro también en "El Recuadro". La espantá de los "armaos" ha hecho retemblar el orbe de los principios hasta en sus fundamentos matemáticos. Y nada digo de la de los gitanos, que esta sociedad es muy susceptible y por menos le llaman a uno racista o vaya usted a saber qué. Seguro, por lo demás, que usted y yo estamos pensando en quién había que diezmar y por qué.

Clases de mujer

07/04/00

Capricho y paradoja de la vida: en un mismo día vemos subir a la mujer donde nunca estuvo y conocemos los números de su secreta tragedia. Junto a la irresistible ascensión parlamentaria de algunas hembras no es posible olvidar el despeño de otras muchas --dicen que más de medio millón-- en el abismo doméstico. Ahora sabemos que el calvario femenino no es exclusivamente marital, sino que más de un cuarto de millón de madres son maltratadas habitualmente por sus propios hijos en los tiempos muertos que les permite una televisión a la que dedican fervorosamente 1.500 horas de atención al año. La hembra doméstica, aquí¡ como en el infierno coránico, es víctima sucesiva o simultánea del padre y del hermano antes de caer bajo la violencia del hijo que prolonga el suplicio durante años, por lo general al amparo de un pudoroso silencio de la víctima que se parece irremediablemente a la sumisión. Aunque, claro está, se insiste en que el perfil de esa víctima encaja enteramente en el esquema de clases fuera del cual no se entendería hoy por hoy semejante locura. También la tragedia la sumisión de la mujer es una cuestión de clase: mientras las de arriba se liberan las otras permanecen humilladas. La clase es la clave última. No aceptarlo es ser cómplice.

***

Es probable que esté reservado a la propia mujer romper ese esquema. Los machos han sido finalmente capaces de ceder, de conceder -- ¨qué son las cuotas sino concesiones?-- cierta controlada evolución de una idea del orden que desciende directamente de la horda. Queda ahora que las propias hembras rematen la faena exigiendo que la revolucionaria mutación social se libre de condiciones y límites, o lo que viene a ser lo mismo, deje de ser concebida como un progreso administrado por los patriarcas. Si eso se consigue se habrá conseguido de paso sacar la vieja tensión entre los géneros de la dialéctica de las clases. Mientras no se logre, puede que encaramemos mujeres en altos sillones y que multipliquemos su presencia institucional --simbólica, dice la presidenta del Congreso--, pero la igualdad sexual seguir  siendo una cuestión de clase. Dicen que el perfil de la mujer maltratada es el de una pobre sin estudios. ­Toma, claro, y el de la triunfante el de una estudiada de buena Posición! Todo se andará, cierto, pero no perdamos de vista esta evidencia: lo que se está  logrando no es la liberación de la Mujer sino la equiparación de las privilegiadas. Queda seguramente la parte peor y más larga. Salir del neolítico no es cuestión de un día.

Los bienpagaos

09/04/00

La primera providencia que ha adoptado María Fernanda Rudí, la nueva presidenta del Congreso, ha sido la de subir el sueldo de los diputados. Las setecientas mil del ala que venían trincando las criaturas parece que no les bastan, según explica ella, en función del consabido gasto que supone la permanencia (no controlada, claro) de varios días en Madrid a que se ven obligados los padres de la patria que van hasta la capital desde la lejana provincia. Tienen un pase en AVE o en Iberia, (en Preferente o en Club: doy fe) pero el pupilaje est  caro y el vi tico más. De modo y manera que se subir  esa soldada, ya se anuncia que con el respaldo un nime de todos los beneficiados del cabildo. Es en lo £nico que hay unanimidad política desde que existe la democracia: en subirse el sueldo. Los mismos que palpitan como un solo corazón para bombear la conciencia de que es inevitable contener los salarios para frenar la inflación y favorecer el empleo, se excluyen de ese efecto. ­Son tan pocos! A m¡ lo que me parece es que la política se ha convertido hoy en la entretenida del sistema de libertades, y hasta una mujer tan seria como Rudí se estrena subiendo soldadas: más vale una vez roja (es un decir) que ciento amarilla. Desde ahora esos patrióticos azacanes van a trincar un millón por barba y caiga el que caiga. El resto --asalariados de base, pensionistas y demás-- puede esperar. O desesperar.

***

Cánovas decía que la política era un servicio y una vocación. Franco también. Ha sido paradójicamente la democracia, con sus ínfulas cívicas y sus pregonados espíritus, la que ha convertido la vida pública en un negocio pingue. El otro día los ediles de Córdoba se subieron el millonazo y, tras ello, los de La Línea se han puesto un sueldo equivalente al que cobraban los primeros ministros de la libertad. Un concejal de Valverde del Camino cobra más que el alcalde de una capital canaria o cantábrica, y los de Huelva se llevan el manso por el socorrido procedimiento de incluir en la merienda a los que andan en la oposición. Los asesores de las Diputaciones afanan hasta 800.000 del ala mensuales y hay algunos tan pintorescos como el que en una de ellas asesora al presidente sobre pesca. Y claro está sin horarios, sin reloj para fichar, con chofer fijo o eventual y hasta con VISA cuando no con gastos pagados. Una buena democracia hay que pagarla sin regateos, que duda cabe. A la vista está  que una pésima también.

Un hombre tranquilo

10/04/00

Nos reúne en la Academia sevillana del Notariado el Teniente Fiscal de la Audiencia Nacional Jesús Santos, el hombre que se ha visto las caras impertérrito con narcos y terroristas (blancos y negros) en un buen montón de procesos delicadísimos. Es una infamia decir que esa Audiencia --en estos tiempos en que se hace tristemente imprescindible enjuiciar desde la canalla nihilista hasta la cúspide del Estado-- vendría a ser la heredera del viejo TOP franquista, pero curiosamente una infamia que no se produce --al menos entre la izquierda-- mientras que sus jueces y fiscales arrean leña jurídica a las causas del terrorismo y de las mafias vulgares: en cuanto se han metido con los grandes de este mundo, as¡ en la tierra de la banca como en el cielo político, han visto cambiar la opinión sobre ellos y su impagable tarea. Jesús Santos es un juez que ejerce de fiscal, lo que ya dice bastante sobre su personalidad y su actitud ante la Ley, y ha tenido tiempo en muy pocos años (los que tiene) para cabrear sin remedio a tirios y troyanos. No creo necesario enfatizar su mérito. Salta a la vista.

***

Nos habla el Fiscal en esta mañana de abril de la posibilidad de una Justicia internacional aplicada por un Tribunal específico ya acordado que las grandes potencias, como es lógico, se niegan a ratificar, España incluída. Pero lo hace sobre el convencimiento de que el siglo XX ha probado que este primate loco idealizado por Rousseau es capaz de lo mejor y de lo peor. M s cerca de Hobbes y los pesimistas, ese mamífero enigmático se muestra hoy capaz de alcanzar los máximos niveles de degradación. En Argentina o Chile, en Guatemala o Uruguay, en Checenia o en Ruanda, en Bosnia o en Camboya: somos la ruina del sueño idealista, la debelación de todo optimismo antropológico. Pero Santos nos anuncia el nuevo Tribunal Internacional (TPI), universal, permanente, independiente, basado en los principios de igualdad legal, imprescriptibilidad, culpabilidad dolosa, oportunidad, oralidad y demás garantías. Parece que todo un mundo nuevo (no desconocido) se abre en el futuro inmediato, de momento interceptado por las grandes potencias. ¨Podría USA justificar Vietnam, o Rusia, Chechenia? ¨Y España? España debe dar ese paso sin aguardar la orden del centurión. Un puñado de hombres como Jesús Santos le han abierto el camino enfrentándose a la infamia interna. Dado tan grave paso, no tendría perdón que un Gobierno democrático dejara para mañana lo que exige el valor y la abnegación de algunos de sus tribunales y el derecho de este maltratado pueblo.

Los avisos

11/04/00

En Internet me topo con un aviso peruano: sin Chinito, el cielo caería sobre la tierra o poco menos. No me extraño demasiado. Durante nuestra última campaña electoral ya hubo aviso en Salamanca previniendo sobre la catástrofe que podría suponer el llamado pacto de la Izquierda, no sobre IU, que a la vista está, sino sobre la España de nuestras entretelas. Y en Chile no ha faltado el suyo pero pintando la eventual extradición de Pinochet a España a la luz de las postrimerías. ¨Será verdad, además, que en Fátima se guardan aún misterios y que estos afectan a circunstancias bien comunes de la vida en general? Lo de Perú tendrá , al menos, la ventaja de que Mario Vargas podría reutilizar la historia a toro pasado. Pero allí, sobre el terreno, aunque la pelota está‚ todavía en el tejado indecisa entre el alero de Chinito y el del aspirante Toledo, las cosas están más claras. Por ejemplo en cuanto al terrorismo, Fujimori lo tiene tan claro que le ha dicho sin rodeos a Alfonso Rojo: "Nuestra solución al terrorismo es sencilla: apuntar a la cabeza". Estupendo. En USA se están planteando abandonar a ese golpista no por decir y hacer estas cosas sino por presunto fraude. Los yanquis, como es sabido, son muy suyos. 

***

Aún así hay, como digo, avisos chilenos, incluso en la Red, que es como si la sibila délfica hubiera podido susurrar sus augurios simultáneamente en cada hogar del mundo conocido. La mántica se moderniza hoy que da gusto y ha visto en el ciberespacio la realización del sueño ubicuo de Hermes que era estar un poco en todas partes sin abandonar su sitio, alcahueteando mensajes entre los dioses y los hombres. Pero para mí la gran lección es esa constante, la tentación del hombre a condicionar a los demás anunciándoles catástrofes o prometiéndoles venturas, y haciendo que estos aceptaran estas prognosis como cosa indubitable. Hubo colonias foceas en nuestra costa de las pateras que debieron aguardar años antes de establecerse hasta que el oráculo decidió prometérselas felices en lugar de amargarlas con malos augurios. Hoy se nos vende el futuro a la velocidad de la luz y en un anuncio que puede verse igual desde Argos que desde Gades. Y Chinito pone en él la sal gorda con que la vestal hacía chisporrotear a veces el fuego sagrado: apuntar a la cabeza y dejarse de cuentos. Resulta del todo estupefaciente esta capacidad que hemos desarrollado para permitirle a algunos canallas lo que a otros le cobraríamos con usura.

La vieja dama

12/04/00

Hay una vieja metáfora, muy del gusto socialdemócrata, no sé‚ por qué ser , que sirve para retratar de frente y de perfil, cogiéndole el aire maestoso, a ciertos personajes venidos a menos pero empeñados en disimular su desgaste simulando viejas ínfulas. La metáfora llama a ese personaje La Vieja Dama por razones que cualquiera entiende y obvio es decir que el aludido suele sulfurarse muchísimo oyéndose aludir de esa manera, precisamente por la virtualidad de la imagen. A Alfonso Guerra, mismamente, aunque cada día lo veo con mayor benevolencia (­cómo andarán las cosas, Dios de mi alma!), no puedo evitar cuando lo contemplo verlo asomar bajo ese disfraz asomando los dedos por los mitones. Una aparición con muleta en el Congreso, un mítin cañero (uno solo, y sin cohorte ya) durante la campaña, un estudiado sartenazo de los suyos sobre el tentempi‚ invisible del Otro...: no puedo evitar ver a Guerra sin recordar a La Vieja Dama, ya digo. ­Hágase usted ilusiones esperpénticas para acabar rebotado, como trueno de monte, de Valle en Galdós y de Mahler en Chapí! Pero así es la vida, Don Juan, que así es la vida, don Luís. Y a mamar.

***

 

Si pegamos la oreja estos días escuchamos a La Vieja Dama hablar por diversas bocas que vienen a ser la misma. Con acento inequívoco de Guerra oímos severas críticas a la estrategia del PSOE. Con resonancias marciales distinguimos la voz de Carlos Sanjuán denunciando la institucionalización que supone juntar en una pieza presidencia de la Junta y secretaría del partido, como hace Chaves ahora y él mismo impidió en su día (por orden de Chaves) que dejara de hacer Borbolla. La distinguida cháchara permite cazar aquí una demanda de relegitimación de España, ahí es nada, y acullá  reclamar una izquierda rigurosa. Pero lo que resuena indiscernible, más quenada como un runrún medroso, es la invectiva contra ese Otro, el ubicuo invisible, el destronado absolutista, de quien La Vieja Dama despotrica como se despotrica del viejo amante de los días de gloria, perdido ya irremisiblemente en la inalcanzable lejanía del rencor. Veo en esa dignidad de Guerra el aura entre proustiana y galdosiana del querer y no poder (ya), y hasta del poder y no querer, que es lo malo. Esto último, su delirio derrorista, su romantizado canguelo, la ilusión del absentismo activo, es lo que le acusa el perfil del prototipo. Que no carece de alguna nobleza formal. La Vieja Dama no pierde nunca del todo su rebuscada seducción.

Fajín y carnero

13/04/00

En la radio me defiende Celia Villalobos --muy en su papel, las cosas como sean-- el desfile de la Legión en la Semana Santa malagueña. Yo le digo que muy bien, que las tradiciones no se justifican sino que se viven, y que, en definitiva, cada cual tiene su idea y su ideal de la fiesta: si a los malagueños los pone ver al carnero de la Legión, nadie tiene por qué discutirles el gusto: ese libro está  en blanco. En Sevilla desfiló ese carnero un año, el 39, tras el Cristo de la Buena Muerte de los Estudiantes, y cuentan las crónicas que Millan Astray, que presidía el desfile, mandó tocar "El novio de la muerte en plena plaza de San Francisco. En fin, tengo dicho y repetido que para entender las cosas hay que ser crónicos, es decir, pensar cada una en su tiempo y no desde fuera de ‚l. Ahora el obispo de Cádiz ha escrito que preferiría procesiones enteramente religiosas, lo que quiere decir sin militares ni armas, y tan cuerda providencia está  levantando procelas. A mí me parece muy bien, qué quiere que le diga, Monse. Lo que no me entra en la cabeza es que a la Virgen santísima le pongan un fajín de capitán general, así, en plan jotero, como le van a poner el Viernes de Dolores a la Dolorosa de Santa Cruz. España cañí. Ni porque temblara la tierra cuando murió Queipo dejaron de enterrarlo en la Macarena. Y allí sigue.

***

La sabiduría patrística resolvió este espinoso tema con su teoría de las dos espadas que el papa Gelasio definió sin soltar la suya. ¨No hay dos poderes de hecho en la tierra? Pues acomódense las dos espadas no para batirse sino justo para no entrechocar. Los españoles vivimos siempre bajo ese doble filo que en los buenos tiempos --la doctora Teresa los llamaba recios--, por la cosa de la sin‚cdoque más o menos, se llamaban brazos: lo que no era poder eclesiástico era brazo secular, ya fuera para estrangular a un arrepentido o para abrasara un contumaz, comprenden? Y bien, ya sin tajos ni humeros, faltaría m s, parece que en ello andamos, siempre m s boquiabiertos y lugareños ante el fajín y el plumero que ante el misterium fascinans. Yo creo que el obispo de Cádiz lleva razón y que por eso no debería enfadarse nadie, ni siquiera Celia, que parece que se divierte yendo de liberal en la Caverna y de cavernícola al aire libre. Eso de hacer capitana generala a la Dolorosa hoy parece cosa de Labordeta. Igual acabamos todos con el cachirulo y bailando la jota.