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Nadie toque a Caín |
Fin
de semana |
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Fuertes reacciones en todo el mundo a la ejecución de Bernabei.
Hasta Emma Bonino, que se apunta a un bombardeo, ésa es la verdad, ha pidó la gracia sin
éxito. En Roma, a las puertas del Coliseo, se manifestaban la asociación "Nadie
toque a Caín": buen lema, formidable argumento moral. La pena de muerte, en USA y
fuera de ella, es ante todo venganza. Y eso la priva de toda legitimidad moral.
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Ratos perdidos |
Fin
de semana |
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Vuelvo a Lautréamont, a los Cantos. Y es cierto que a cada edad
(incluso con diferencias discretas) las lecturas producen efectos muy distintos. Esos
Cantos son una cumbre de la escritura humana. También de la "humanidad" misma,
quiero decir, de la condición de hombre. "Ocultó su carácter lo mejor que pudo
durante muchos años...hasta que, sin poder ua soportar semejante vida, sa arrojó
resueltamente a la carrera del mal...¡grata atmósfera!". Bueno, pienso en cosas que
han ocurrido recientemente y en las reacciones que han suscitado, algunas repugnantes.
Pero yo no he vuelto a Lautréamont a buscar guerra. "Buscaba un alma que se me
pareciera, y no podía encontrarla. Registré todos los rincones de la tierra; mi
perseverancia fue inútil. Sin embargo, no podía permanecer solo...". (Confieso que
a ratos dejo el libro y me asomo a una historia romana: no es discreto abusar de la
literatura en estado puro).
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