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Nunca
es tarde
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31/01/01 |
| Diciembre
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La Junta está que se sale y no parece dispuesta a corroborar el
aserto del PP de que nuestra autonomía no da más que para un decretillo al mes. No en un
mes, en esta misma semana vemos aparecer dos, uno de los cuales trata de reparar la
injusticia que con nuestros olvidados presos políticos (BOJA 11) se cometió en 1990 al
excluirlo de las indemnizaciones correspondientes. Lo publica Justicia y Administración
Pública en cumplimiento (relativo, porque debería haberlo publicado antes de acabar
1999) de un acuerdo del Parlamento y, como es natural, aprovecha para darle caña al
Gobierno, no sólo como autor de esta flagrante injusticia, sino como convidado de piedra
que ni se dignó contestar a los requerimientos de diputados y congresistas. Y además
arregla el roto a medias porque deja para más adelante los casos de aquellos que hubieran
sido privados de libertad por menos de tres años. Teniendo en cuenta la edad de los
eventuales beneficiarios, lo justo sería darse toda la prisa del mundo.
El otro decretazo lo es al menos por su extensión pues ocupa todo un fascículo (el 2 del
BOJA 9) y versa sobre la aprobación de Planes de Ordenación de Recursos Naturales
de determinadas Reservas Naturales de la Provincia de Sevilla, que ojalá fueran tan
respetados como extensos. Para bregar con ellos llegan flamantes 131 nuevos técnicos que
acaban de ganar su oposición (BOJA 9)los cuales no encontrarán, seguramente, demasiado
esperanzador para su carrera administrativa comprobar que en una semana discretita
aparecen no menos de nueve resoluciones de diversos departamentos adjudicando a dedazo
puestos de libre designación (BOJAs 9, 10 y 11), o sea, los buenos. En sus ratos libres
podrán, eso sí, obtener el título añadido para el gobierno de ambarcaciones de
recreo (BOJA 9) cuyas pruebas convoca Turismo y Deporte, o alternativamente, darse
un voltio por la Escuela de Tiempo Libre y Animación Sociocultural Multiocio, que el
Instituto Andaluz de la Juventud reconoce oficialmente e inscribe (BOJA 10) en
su libro áureo.
Entre tanto beneficiario de subvención y ayuda, a los que no ha de darles para mucho es a
los beneficiarios de las que Educación y Ciencia concede en tres entregas -allá cerca de
treinta páginas de boletín, a doble columna (BOJA 10)--, según veo de raquíticas las
asignaciones con destino a quienes investigan en las universidades ndaluzas, que incluyen
destinos tan variados como Ankara, Murcia, Angers, Lugo, Viena o Dakar: ni para pipas
tendrán con esa pasta aunque, indiscutiblemente, menos daría una piedra. Cualquier
trinque de los que suelta Asuntos Sociales, Trabajo o Gobernación mismo en cualquiera de
sus innumerables relaciones debe dejar a nuestros investigadores universitarios sumidos en
amargas reflexiones. Y un pelotazo inobjetable por una vez: 1300 millones para fomento del
empleo en Cádiz (BOJA 11), que buena falta hacen.
De lo que no hay ni rastro es de algo que tenga que ver con la que está cayendo en la
cabaña. De la fosa famosa, ni palabra. Sin embargo, Agricultura no permanece inactiva,
que no va ello en la dinámica condición de su beligerante titular, quien esta semana
acomete una reestructuración a fondo de la consejería con el correspondiente fichaje de
maestro para director general (BOJA 11). Gobernación, sin embargo, regula las
subvenciones precisas para la constitución y posible funcionamiento de las Juntas
Arbitrales de Consumo (BOJA 10), providencia que anima a Agricultura, entre tanto se
aclara lo de las vacas enterradas, a dedicar todo un fascículo (el 2 del BOJA 10) a
aprobar los Reglamentos Especñificos del tomate, el melón, la sandía, el pimiento, el
pepino y la berengena, todo ello bajo abrigo. Una semana sin sobresaltos, como
ven, una más como otra cualquiera en este mar de la tranquilidad administrativa en que se
ha convertido la Junta de nuestros pecados.
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| Enero 01 |
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La
síntesis andaluza
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24/01/01 |
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Dios aprieta pero no ahoga. Así tendrá que considerarlo el
lector del BOJA que esta semana se haya adentrado en ese centón de nimiedades sobre papel
reciclado, al caer exhausto sobre el Acuerdo tomado al más salto nivel (BOJA 8,-1) para
concederle a José Monge Cruz, Camarón de la Isla, la Llave de Oro del Cante. ¡Cuánta
poesía burocrática, qué prosa deliciosa en esa exposición de motivos que constituye
pieza museable (ahí tiene la consejera ocasión de declararse BIC a sí misma),
auténtico camafeo admibistrativo, en especial cuando concluye -en lenguaje muy poco
camaroniano, hay que reconocerlo-que Queda patente que una de nuestras señas de
identidad cultural más relevantes ha sido y es la capacidad de crear a partir
síntesis, aserto admirable, estupefaciente incluso, que no alcanzo a ver qué puede
tener que ver con Camarón pero ante el que de me descubro con unción. Para uso de
flamencólogos y gente del bronce en general, el Acuerdo avisa de que La Junta de
Andalucía ha valorado el carácter de excepcionalidad que siempre tuvo la Llave de
Oro, galardón reservados a momentos estelares, uno de los cuales acabamos de vivir.
Da gusto toparse en una Gaceta con Tomás el Nitri, Vallejo, Manuel Torre, Ricardo Molina
o el eximio Antonio Mairena. Es como una bocanada de aire de bodeguilla que quita el
sentío, qué quieren que les diga.
Fuera de esa etopeya, Dios está a punto de ahogarnos esta semana entre lugares comunes y
cosillas de rutina. Medio boletín (BOJA 8-1) y medio del siguiente (BOJA 8-2) lo ocupan
esta vez inacabables listas de resoluciones aprobando deslindes, clasificaciones de vías
pecuarias (íbidem o BOJA 6), en los que, eso sí, el lector de gusto podrá recrearse
espigando las gemas de la toponimia, Descansadero del Pardo de la Escribana, Cordel de la
Umbría, Colada de la Torre de los Arguillos, Cañada Real de los Potros, de la Cruz de
los Dornajos, del Abrevadero de las Grajas, Vereda de Añasco
Contrasta tanta
belleza con la prosa seca que sigue concediendo (BOJA 6) colleras de emisoras de FM (dos
por semana, no falla) o esas solemnes y paradójicas resoluciones -de Gobernación, de
Educación y Ciencia, Turismo y Deporte-en que se resuelven los concursos para cubrir
plazas ¡de libre designación! (BOJAs 7-1 y 8-1). Aunque los funcionarios no deberían
quejarse a la vista de la mano que les echan sus jefes contratando gente bpara que les
hagan el trabajo, por caso, Economía y Hacienda largándole a vaya busted a saber quién
14 kilos de vellón para que haga una auditoría o, agárrense fuerte, un milloncejo
destinado a quien gane el concurso de más peregrino objeto de la historia autonómica:
concurso para la determinación de tipo de muebles de oficina (BOJA 8-1).
Ya metidos en dinero, la verdad es que no se entiende cómo se gastan estos señores
tantos billones a este ritmo, si lo más gordo que en una semana como ésta son los 486
millones largos que Obras Públicas (seguro que por la cosa de sofocar al alcalde de
Málaga) destina al Metro de Sevilla (BOJA 8-2). Ya en niveles muy inferiores destaca,
más que nada por la cosa pintoresca, la concesión de 16 millones a quien preste una
asistencia técnica en el ámbito de la herramienta de gestión del entorno
(íbidem) y algunas otras partidas resueltas en calderilla. Ayudas y becas de Educación
(BOJA 8), subvencioncillas a gogó para esto y para lo otro, y buena larga relación de
los 313 usuarios de puertos andaluces que se han ido del muelle sin pagar según la
Empresa Pública del ramo (BOJA 7-2), que nos deja sin saber cuántos usuarios pagaron.
Pero no quiero cansarles más. Uno comprende que estas cosas crean adicción y es menester
tener con ellas más cuidado que la mar.
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Tiempo
de resaca
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17/01/01 |
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No tardarán los días alocados en que la fiesta se adueña de
nosotros (ahí está ya el Carnaval, como quien dice), pero mientras llega y no hemos de
habérnosla con el aburrimiento y la rutina incrementado en semanas como la pasada por las
circunstancias del tiempo. Post festum, pestum, decían macarrónicamente los
seminaristas de antaño, muchos de ellos secularizados hoy en la Junta a mesa y mantel, y
es verdad. Echen una mirada a los BOJAs 3, 4 y 5, dobles por si fuera poco, para
comprender que tampoco es cosa de esperar mucha materia sería a dos días de los Reyes
Magos y con la indigestión pendiente. Por no haber no hay en alguno de ellos (BOJA 4) ni
sección de disposiciones generales, cosa que, la verdad, viene a dar lo
mismo, habida cuenta de lo que trae esa sección cuando, en efecto, aparece (caso de BOJAs
3 y 5) con una norma sobre concesión de ayudas o un ukase disponiendo la subida del
autobús.
En realidad no se sabe qué sería de la autonomía sin repartos y derramas y menos qué
sería del BOJA si no fuera preceptivo dejar constancia en él de los dineros que se
reparten a manos llenas a veces en conceptos francamente ingeniosos como los que saca
Turismo y Deporte en una inacabable lista de beneficios que incluye a la Asociación de
Maestros Tapeadores almerienses, pongo por caso, o a los promotores de la Campaña
Gastronómica del Tapeo (BOJA 4) o las Jornadas Gastronómicas del Toro Bravo, sí, no es
una errata, lo que oyen. Once áginas a doble columna ocupa ese rosario de gracias, como
cinco cubren las 267 subvenciones que dispensa la delegación de Turismo gaditana o la de
Turismo o doce las que Economía y Hacienda reserva para sus feudos (BOJA 5).
La autonomía se hace de este material mínimo, como un mosaco de diminutas teselas entre
las que, de cuando en vez, se encuentra uno un pelotazo de aquí te espero sin grandes
posibilidades, ay, de averiguar quién es el afortunado o quien está tras él. Claro que
también se encaja ese mosaico a base de materiales más bastos, no sé, pongamos por caso
un pedazo de listado de doce páginas relatando resoluciones de expedientes de
reclamación (BOJA 4) y cosas por el estilo. O bien topamos con alguna pieza curiosa, como
la donación por parte de Justicia y Administración Pública (íbidem)de dos aulas de
formación a las ciudades ¡de Oudja y Chefchaouen!, seguramente en cumplimiento de algún
compromiso contraído en Marruecos por nuestros próceres viajeros que me pongo lo que
quieran a que no acaban de entender los pescadores gaditanos.
Lo que no veo en esta ocasión es organismo nuevo, a nos ser que me fije en la
Mancomunidad de Tierras de Doñana (BOJA 4) compuesta, fíjense qué curiosidad
exclusivamente por pueblos sevillanos, quizá por aquello de que la Vírgen del Rocío no
tiene dueño y demás. Puestos a premiar algo esta semana yo coronaría sin dudarlo al
jefe de servicio de no sé qué de la Dirección general de no sé cuánto de la
consejería de Cultura que dedica casi cuatro páginas (BOJA 4) a denegarle por enésima
vez el permiso de excavación en la onubense Necrópolis Orientalizante de la Joya al
arqueólogo Juan Pedro Garrido, reo del peor de los pecados que puede cometer un
arqueólogo (ah, de la sombra de Schliemann), a saber, descubrir. Garrido descubrió
precisamente La Joya en 1963 y trabajó en ese conjunto hasta que se enfrentó a la
autonomía y llevó a los tribunales, hasta sentar en el banquillo, sin éxito por
supuesto, a un director de la casa. Desde entonces, ni agua. Si llega a ganar, ya pueden
imaginarse.
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Año
muerto, año puesto
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10/01/01 |
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Largo pasadizo administrativo el que va de año a año, como un
río quedo y subterráneo que arrastra a su paso dineros chicos y grandes, decisiones
molestas demoradas a lo largo del anterior. Lo primero, sin embargo, es la previsión y
nada en ese aspecto como decidir a tiempo los días de asueto y alegría que nos
caracterizan, tal como establece la resolución de Empleo en su calendario de fiestas
locales y Economía y Hacienda (íbidem) en el suyo sobre domingos y festivos para el
comercio del 2001. Siempre es un alivio, con la que está cayendo, y lo es más todavía
comprobar la providencia de la autoridad al establecer, en orden de Agricultura (íbidem)
, las normas de erradicación de enfermedades de animales tales como la tuberculosis
bovina, la brucelosis del rumiante, la leucosis enzoótica, que es como jugar a
caliente, caliente con el mal en que ustedes están pensando pero amagando sin
dar. Claro que para tranquilidad de todos se hace saber también, en el mismo umbral del
año y en una orden de Salud, que se crea una Comisión de Seguimiento de la Seguridad
Sanitaria de los Productos Alimenticios durante su distribución (BOJA 2-1). ¡Quién dijo
miedo! Con la Junta de por medio no hay vacas locas que valgan. Por cierto que una
resolución de Gobernación (BOJA 1) dispone las subvenciones y ayudas que se dedicarán a
la fiesta taurina, todo un premio de consolación a un mundillo al que no le llega la
camisa al cuello pensando en que el síndrome maldito alcance a una ganadería brava, no
lo permita Dios.
A los aficionados al gran documento, que los hay, se les remite expresamente a los dos
fascículos del último boleto del año (BOJA 151, 1y 2) ern los que aparece publicado a
granes rasgos el Presupuestazo de dos billones no se cuántos millones que se gastará
este año la Junta. En el sobreentendido, claro está, de que una cosa es el renglón
derecho del BOJA y otro el retorcido garrapateo en que luego se convierte esa ley año
tras año a base de acuerdos de consejo que gastan esto en aquello y aquello en lo de más
acá. En este XXIII Año Triunfal las cosas no van a ser de otra manera. Al tiempo.
Organismos nuevos, para que no falte de nada: un Colegio de Economistas de Almería y un
Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Arquitectos (BOJA 1) eventualmente englobable en
un Consejo de Consejos que en su día podría proveerse.
Para amantes de la numerología y curiosos del enigma ahí está la resolución de la
Cámara de Cuentas (BOJA 2) que incluye el Informe de Resultados, Financiación y Rentas
Generadas por Determinadas Empresas de la Junta de Andalucía, jugoso centoncillo en el
que podrán divertirse a la vista del reparto de esa jugosa tarta. Son treinta páginas
que harán las delicias de los expertos capaces de desenredar esa madeja en la que hay
cabos tan gruesos como RTVA, o sea, Canal Sur, la omnipresente Egmasa, la nacionalizada
Hijos de Andrés Molina, esa caja de sorpresas en espera de su Pandora que es
Inturjoven, la postmoderna y disputada Sandetel, los viejos IFA y SOPREA o cosas tan raras
como una tal SEC, que traducida viene a ser -no pierdan ripio-- Sistema Europeo de Cuentas
Nacionales y Regionales.
Un premio entre los dos años, el Blas Infante, premia un estudio (BOJA 2-1) sobre la
policía y seguridad en las comunidades autónomas de Andalucía y el País Vasco.
¿Están o no están a la que cae nuestros rectores? Pues que piense cada cual lo que
guste pero la realidad es que ese premio a poco coincide con el bombazo frustrado de ETA
en Sevilla. En fin, que ya pasó el año viejo y aquí está el nuevo. A los lectores del
BOJA la Junta los premia quizá por eso con un práctico calendario oficial del 2001. Como
pueden imaginarse no le llama almanaque: le llama planning. Jo.
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