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Semana de pulso débil, como corresponde a la circunstancia
sagrada, que tampoco sería cosa de que anduvieran los penitentes por las calles y el
personal permaneciera flagelándose en los despachos. En Semana Santa, como en Feria, como
luego cuando apriete el calor, el tono baja, la sordina se aplica instintivamente al
trajín administrativo y sólo a la vuelta de la playa, a la vista del tiempo fugitivo y
la necesidad de gastarse los dineros en tiempo y forma, se volverá a reanimar este
gigante enfermo crónico que es la Junta. Esta semana, ya digo, ni un decreto; apenas dos
órdenes, una del consejero Empleo y Desarrollo Tecnológico (que no se quejará del
título), convocando y regilando la participación en el Programa de Iniciativa Común por
el Empleo EQUAL para el periodo 2001-2004; y otra, de Gobernación, convocando ayudas para
paliar los efectos del diluvio caíod entre Diciembre del año pasado y Marzo del actual.
El resto, más que nunca, laberinto burocrático, selva de papel que lo mismo gasta
páginas del boletín en notificar circunstancias concernientes a la gestión de tributos,
que le echa 30 hojas cabales a detallar deslindes parciales de vías pecuarias, o un buen
puñado de ellas a las que afectan a cambios de denominación y otras ocurrencias del
Registro Andaluz de Entidades Deportivas. Hay otros modos de ganar papel, claro, entre los
cuales destaca uno que no solemos mencionar, como es el de las disposiciones que
establecen servicios mínimos en caso de huelga. Si lo hacemos esta vez es porque se trata
de una de esas bífidas, convocadas en dos sesiones, una para Semana Santa y otra para
Feria en la mismísima Sevilla.
Educación mismo, que en otras épocas construía y reformaba lo suyo en la
infraestructura, vive ahora más plácidamente a base de cambiar o confirmar nombres a
colegios, que hay que ver la cursilería de muchos de ellos, oigan. En esta ocasión hay
que destacar uno, sin embargo, porque está muy bien traído, y es el que honra la memoria
de don Américo Castro en Huétor Tájar, de donde según el maestro (cifra, La
Celestina como contienda Literaria) proceden los cristianos viejos de su
ascendencia. Hay que saludar también el primer rectorado propiamente dicho de la
sevillana Universidad Pablo de Olavide, ya que hasta ahora Rosario Valpuesta no era más
que la presidenta de su gestora.
Tocante a los premios de la semana hay dos por tres, quiero decir, dos convocatorias
desdobladas en tres premios particulares cada una. La primera son los Premios de Bienestar
Social otorgados por Asuntos Sociales que se desdoblan, en efecto, en Premio Andalucía a
la Solidaridad, Premio Andalucía a los Derechos de la Infancia y Premio Andalucía para
la Superación de las Desigualdades. Va la cosa de honorífico, como es lógico, igual que
los que para prensa escrita, radio y televisión convoca Salud como Premios Luís Portero
para la Promoción de Donantes de Órganos y Tejidos en Andalucía.
En cuanto a dineros, una sugerencia y dos perlas. La sugerencia: que algún espíritu
curioso lleve la cuenta de lo que la Junta se gasta en informática (material, asistencia,
etcétera). Hay BOJAs, como el del Sábado de Pasión, en el que una consejería,
Agricultura, compraba 500 ordenadores personales amén de ocho videoproyectores multimedia
portátiles, así como los hay que ofrecen ocho millones a quien le lleve la cosa a una
sola dirección general. La perla de esta semana mística, sin embargo, es esta
inolvidable: 15.400.000 pesetas para asistencia a la Feria de Gourmets 2001.
Anunciado en día de ayuno y abstinencia no me negarán que la oferta tiene su ángel.
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Me pilla revisando BOJAs, ingrata tarea donde las haya, un
tertuliano multiuso que me ilustra sobre la asimetría del Estado autonómico. Él sólo
habla de hechos, lo cual es muy convincente, por ejemplo cuando compara la autonomía
catalana con la nuestra y dice que a ver cómo se come eso de que allí cobre más un
profesor, un policía o un sanitario, existan competencias procesales en manos del
ejecutivo o no sea preciso abonar obligatoriamente la factura incorrecta como requisito de
la reclamación. No tengo respuesta porque es cierto que nuestros profes, policías y
sanitarios cobran menos que aquellos (hasta el Partido Andalucista ha tragado en el
Parlamento con esa injusticia), como lo es que aquí hemos de pagar la factura antes de
reclamar mientras allí no. Aunque la razón es simple: hay autonomías de primera y
autonomías como la nuestra. Si ustedes miran con lupa los BOJAs de esta semana -una
semana chica a pesar de anteceder la Semana Grande-verán qué poca cosa hay en ellos, lo
que quiere decir que nuestra autonomía funciona poco y despacio salvo para gastarse lo
suyo que es, naturalmente, lo nuestro.
Hay cosas, desde luego. Un Plan de Desarrollo de la Industria Minera en Andalucía
2001-2006 que viene a prolongar el gemelo que abarcaba desde 1996 al 2000, fruto del
cual ha sido -dice el ironista que redacta el decreto de Empleo-una notable mejora del
sector. En fin, no sé qué pensarán quienes lean esas líneas en alguna de
nuestras deprimidas poblaciones mineras, pero dejemos constancia del espíritu del
legislador. Una orden de Educación convocando el programa de Aulas Viajeras para la cosa
del contacto y el conocimiento mutuo entre los chicos, ya saben, y en beneficio de un
mejor conocimiento de nuestra comunidad por parte de los más jóvenes. A los más chicos
todavía los protegerá en adelante un Plan Integral de Atención a la Infancia diseñado
por Asuntos Sociales, departamento cuya gestión de los menores no es precisamente un
espejo bruñido, así como para los mayores con problemas de drogadicción regirá un II
Plan de la misma consejería que en este terreno sí se ha movido con agilidad, la verdad.
Y ya para los mayores de verdad, para los sesentaycinco, una Tarjeta
Andalucía Junta con ese mismo apellido, sesentaycinco, tratará de eliminar
trámites y procedimientos administrativos de modo que los beneficiarios gocen
de un sistema ágil de acceso a prestaciones y servicios, mediante un solo
documento, ese sueño -la ventanilla única, el carné
único-que es como una pesadilla recurrente de la que los junteros despiertan
siempre a tiempo.
Si les digo que, una vez más, un fascículo íntegro del boletín se lo llevan un par de
decretazos con las RPTs correspondientes de Cultura y Empleo (el BOJA 40, 2 de 2), les doy
otra escondida clave de este desierto de la gestión. En el que hay curiosidades, claro,
como alguna resolución del ayuntamiento sevillano preocupadísima ppor darle
transparencia a la cesión del parque de María Luísa para el alquiler de vehículos de
cuatro ruedas. Aunque por no haber, no hay ni pasta. Apenas unos siete kilos para
organización de los Premios Arco Iris de Cooperativos 2000 (¡a estas alturas
del 2001!), o dieciocho para la elaboración de un censo de de cooperativas y sociedades
laborales, que digo yo que para qué querrán los registros de las consejerías
correspondientes, si no saben siquiera las entidades que tienen. El premio de la semana
va, por una vez, en solitario: el Premio C de Consumo, cuyo fallo se da a conocer como
está mandado. Ya ven qué poca cosa cabe entre siete días prefestivos como los de la
Semana de Pasión. Y es que esta es una autonomía de bolsillo, no lo duden. Si no, de
qué iban a cobrar más un profesor, un policía o un sanitario en Cataluña que aquí.
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No todas las semanas, como ésta, tiene uno el privilegio de verse
confirmado en el espejo bruñido de la crítica parlamentaria. Cuando el Partido Popular
asegura que apenas un 2 por ciento de los decretos que Chaves firma constituyen
propiamente ación de gobierno, no es que lleve parte de razón, es que la lleva toda,
entera y plena. Una semana como la que revisamos prueba que se puede gobernar sin
gobernar, incluso administrar si administrar apenas, sólo a base de dejar que máquina
burocrática funcione por inercia y que la insaciable exigencia de papel y tinta propia de
los regímenes de opinión pública haga el resto. Se puede rellenar todo un fascículo
-como en esta ocasión ocurre-con un par de órdenes de Economía y Hacienda y un par de
decretillos presentados por Justicia y Administración, se pueden cubrir literalmente casi
40 páginas de gaceta con una resolución de esa misma consejería con la convocatoria y
bases de algún concurso de vacantes reservadas, o llenar diecisiete con un papel de
Turismo y Deporte haciendo público el Reglamento de la Federación Andaluza de Ajedrez,
pero no aspiren ustedes más que a algún cambio de peón: de jaques, nada.
A base de rebuscar damos acaso con tres órdenes de Presidencia estableciendo ayudas a los
jóvenes andaluces, en adelante protegidos a la hora de plantarse en Europa o de adquirir
una vivienda --cosa ya más rara, como comprenderán- o quizá un ordenata, que el
consejero, como es bien sabido, no quiere ni oir hablar de infopobres en la
comunidad.
Prenda curiosa esos 300 millones que Agricultura y Pesca dedican al diseño de una
campaña de diferenciación y promoción de los productos frescos de la pesca, que ya me
dirán ustedes a qué productos frescos y a qué pesca se refieren, tal como va el
galeón. Y curiosa también la proliferación de premios a gogó que demuestra la
siguiente relación sumaria: III Premio Andaluz (en adelante P.A.) de Arte y Deporte; VIII
P.A. de Investigación de Humanidades y Ciencias Jurídico-Sociales Ibn al Jatib, dotado
con 2.300.000 pesetas y una placa, al igual que el VIII P.A. de Investigación sobre Temas
Andaluces Plácido Fernández Viaga y el VIII P.A. de Investigación Científica y
Técnica Maimónides. El VI P.A. de Investigación al Fomento de la Investigación (sic)
no lleva, en cambio, más que 350.000 pesetillas, que ya me dirán que fomento ni que
investigación van a investigar con esa miseria. Y en fin, encaramos también el futuro
con un I P.A de Jóvenes Investigadores Tercer Milenio, con el doble más o menos, que el
anterior. El PP lleva razón cuando dice lo de los decretillos de papel mojado, pero a ver
qué puede decir sobre premios a la vista de semejante despliegue. Aviados van el día
-dies incertus an incertus quandum-que sea él quien tenga que lidiar con el
poder a ver cómo iguala esta marca desconcertante.
Poco o nada más. Entre autorizaciones de tarifas, los inevitables deslindes de vías
pecuarias, las infinitas convocatorias de concursos de libre designación y demás trucos
del oficio, los muñidores del BOJA dejan colar la calderilla, qué sé yo, 25 millones
para servicio de acción de comunicación por difusión de un mensaje institucional
con motivo del Día de Andalucía (28-F) o cincuenta pelotazos de 55 kilos cada uno
destinados a Asociaciones de Desarrollo Rural y similares. Poca cosa, teniendo en cuenta
que es preciso gastarse varios billones en sólo nueve meses. Para cerrar hemos elegido
hoy otra de esas fórmulas estupefacientes con que enloquecen al personal nuestros
ilustrados burócratas. Se trata de una de Economía y Hacienda, como no, que representa
el llamado índice casuístico pesos GRD y más o menos se translitera de la
siguiente manera: ICPGRD es igual a sumatorio (abran paréntesis) N sub ih asterisco PR
sub i (cierren paréntesis) barra sumatorio N sub ih. La oposición podrá decir lo que
quiera pero no será por ellado de las fórmulas por donde van a pillar al Poder.
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